El ejemplo de las hormigas

Dice la Biblia en Proverbios 6:6-8

“Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio, la cual no teniendo capitán, ni gobernador ni señor, prepara en el verano su comida…”.

Hace muchos años, en una entrevista concedida al famoso comediante mexicano Javier López “Chabelo” se le preguntó por qué su casa tenía maceteros, cuadros, tapetes y dibujos de ranas. El entrevistador se sorprendió que en el hogar de ese personaje hubiera tantas ranas.

“Chabelo” le respondió así: Las ranas me han enseñado una virtud para la vida: siempre saltan para adelante. Nunca una rana salta hacia atrás.

En la Escritura el reino animal es fuente inagotable de ejemplos para los seres humanos. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis a lo largo de toda la revelación divina, Dios se vale de los animales para ejemplificar lo que espera o lo que detesta de los seres humanos.

El sabio Salomón, autor de los Proverbios los utiliza de manera recurrente para enseñar o instruir a sus lectores sobra las más variadas virtudes que se pueden desarrollar siguiendo el ejemplo de los animales o los más detestables vicios que pueden destruir la vida de las personas.

En el texto que hoy meditamos, el escritor se vale de las hormigas para llamar la atención de los perezosos o los flojos y apuntar dos características fundamentales en estos pequeños y diminutos seres que uno puede aplastar con sus pies o con sus manos.

1. No tiene ni capitán ni gobernador, ni señor y 2. Preparan en el verano su comida. Dos características que deben servir para guiar la conducta de las personas a fin de evitarse malos innecesarios en su existencia.

1. No tienen ni capitán ni gobernador, ni señor. Llama la atención que Salomón utiliza tres títulos de personas que ordenan y las hormigas nos enseñan que en la vida debemos ser los suficientemente maduros para hacer por nosotros mismos lo que necesitamos. No nos tienen que decir, ni tampoco nos deben fustigar para hacer por nuestra existencia.

Si bien es cierto que durante un lapso de tiempo nuestros padres nos tienen que decir y ordenar lo que debemos o tenemos que hacer, debe llegar un punto en la vida de los seres humanos en el que deben asumir por sí mismos sus propias responsabilidades. Es penoso que después de 25 años todavía se te tengan que recodar tus obligaciones.

2. Preparan en el verano su comida. Las hormigas como otros muchos animales saben que el invierno suele ser crudo y desde el verano prepara su comida para que en esos días en los que ya no pueden trabajar o hacer por su subsistencia y no enfrentan ninguna sorpresa.

Las hormigas son un ejemplo para los perezosos y para muchos más que no hacen nada porque no hay quien les diga lo que tienen que hacer y no preparan su salida de este mundo, cuando las fuerzas se han agotado y no tienen con que subsistir. Al ver una hormiga podemos ser sabios si actuamos con ellas.

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