Absalón: El peligro de ser dominados por nuestras emociones

Dice la Biblia en 2 Samuel 2: 2-5

«2 Y nacieron hijos a David en Hebrón; su primogénito fue Amnón, de Ahinoam jezreelita; 3 su segundo Quileab, de Abigail la mujer de Nabal el de Carmel; el tercero, Absalón hijo de Maaca, hija de Talmai rey de Gesur; 4 el cuarto, Adonías hijo de Haguit; el quinto, Sefatías hijo de Abital; 5 el sexto, Itream, de Egla mujer de David. Estos le nacieron a David en Hebrón.»

Introducción

Absalón fue el tercer hijo que David procreó en Hebrón, luego de tomar posesión como rey de Judá. Fue hijo de Maaca, hija de Talmai rey de Gesur. Cuando nació David estaba en su tercer década de vida. Fue de los hijos nacidos en Hebrón: seis en total. David tuvo hijos también en Jerusalén: 11 en total.

De todos Absalón era el único que procedía de una familia real. Nació y creció cuando David su padre había tomado ya control tanto de Judá como de todo Israel. Era todavía pequeño cuando su padre cayó con Betsabe. El vio crecer la familia real. Sólo tuvo como hermana a Tamar, la que fue ultrajada por su medio hermano Amnón, primogénito de David.

La vida del hijo de David aparece relatada en el 2º Libro de Samuel desde el capítulo 13 hasta el 18 propiamente. El capítulo 19 proporciona los pormenores de lo ocurrido a su muerte con el rey David y su ejército. Eso nos permite delinear como muchos elementos el carácter de este personaje que trajo dolor y sufrimiento no solo a David, sino a toda su familia.

Su vida conjuga de manera triste los grandes defectos del alma: traición, ira, venganza, falta de amor hacia los padres que finalmente lo llevaron a morir de manera violenta, luego de tratar de arrebatar a su padre el reino.

Su biografía está marcada claramente por los años que separaron cada uno de sus hechos. Desde el abuso de su hermana Tamar hasta la muerte de Amnón pasaron dos años. Luego permaneció en Gesur tres años tras el homicidio de su medio hermano, en tanto que luego de su regreso a Jerusalén tuvieron que pasar dos años para que David lo recibiera.

Para rebelarse contra su padre esperó cuatro años. En once años Absalón pasó de ser un hermano agraviado a un hijo que quiso arrebatarle el reino a su padre. En esos once años Absalón dio muestras de lo siniestro que puede llegar a ser un persona pegada de sí misma, altanera y orgullosa y como esa actitud termina siempre por destruir a las personas.

Síntesis

1. No pudo controlar su ira y fue vengativo
2. No pudo controlar la adulación y fue vanidoso
3. No pudo ser paciente y fue voluntarioso
4. No pudo dominar el egoísmo y fue manipulador
5. No pudo dominar sus apetitos materiales y fue ambicioso

1. No pudo controlar su ir a y fue vengativo
Absalón fue vengativo. Cuando Amnón abusó de su hermana había una condena para su medio hermano que era la muerte por haber ultrajado a una virgen de Israel y Absalón debió reclamar a David esa sanción, pero en lugar de ello el mismo se tomó justicia por propia mano, según leemos en el capítulo 13 del 2º Libro de Samuel.

2. No pudo controlar la adulación y fue vanidoso
La descripción que encontramos de Absalón en el 2º Libro de Samuel 14:25-28 nos ayuda a comprender el carácter de este personaje. Era guapo y admirado, dice la versión católica Biblia de América para referirse a él. Todos reconocían su personalidad y eso lo hacía vanidoso y creerse merecedor de todo.

La vanidad en la vida de las personas tiene una muy destructiva característica: pensar que todo el mundo gira en torno de ellos. Una vida cargada de elogios y pocas críticas convierten la vida de las personas en un mundo irreal, donde sólo ellos tienen el primer lugar y todos los demás deben sujetarse a su voluntad o a sus caprichos.

3. No pudo tener paciencia y fue voluntarioso
Absalón quiso hacer siempre su voluntad. A él no le importaba absolutamente nada sobre quién o sobre qué habría de pasar con tal de lograr que sus deseos fueran cumplidos. La historia de esta verdad es absolutamente aterradora. Joab, que lo había ayudado a regresar a Jerusalén no quiso ir a verlo y como represalia le quemó su cosecha de cebada.

Según leemos en 2º Libro de Samuel 14:28-32 quería ver al rey porque habían pasado dos años de su regreso y al no ser recibido por su padre se sentía humillado. Quería verlo a como diera lugar para seguir con sus planes que ya tenía trazado: hacerse del trono de su padre.

4. No pudo dominar el egoísmo y fue manipulador
Absalón era un perfecto manipulador. Por cuatro años luego de ser aceptado de nueva cuenta en la corte real se dedicó a promoverse como un hombre con la capacidad y la destreza para escuchar al pueblo de Israel, aunque para ello dejara en mal a su padre. La gente que llegaba a buscar justicia con el rey era manipulada por él.

En 2º Samuel 15:1-6 descubrimos la astucia de Absalón para hacerse de apoyos con tal de lograr el trono de David.

5. No pudo dominar sus apetitos materiales y fue ambicioso
Absalón fue un ser ambicioso. Los tres años que estuvo fuera de Jerusalén luego de matar a su medio hermano Amnón habían sido un exilio dorado porque había estado en el palacio de su abuelo Talmai, rey de Gesur.

Absalón no pudo dominar la ambición de querer ser rey y en esa actitud dañó la vida de su padre y terminó por perder la existencia. 2 Samuel 15-18 nos da cuenta de su voraz ambición y su triste final.

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