Timoteo: El verdadero hijo espiritual de Pablo

Dice la Biblia en 1 Timoteo 1: 2

“a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.”

Introducción

Todos los colaboradores de Pablo merecieron siempre su reconocimiento. Aristarco, Silas, Tíquico, Marcos, Lucas, por mencionar algunos, fueron amigos y colaboradores del apóstol y siempre los consideró así, como sus colaboradores, sus consiervos y algunos como sus compañeros de prisión, pero con Timoteo la relación y el afecto fue diferente.

Al joven Timoteo lo trató como un hijo. Tuvo el cuidado de escribirle dos cartas para instruirlo en la forma en que debía conducirse para dirigir a la iglesia de Éfeso a donde lo había enviado a pastorear. Y aunque también a Tito que fue su otro colaborador joven, le escribió una carta no le dio el trato de hijo.

Pablo encontró en Timoteo esa clase de colaborador sujeto y obediente, dispuesto siempre a hacer por Cristo y por la obra su mayor esfuerzo y también a ayudar al anciano Pablo en la tarea desgastante de recorrer el mundo romano para predicar la palabra de Dios en medio de adversidades y adversarios.

La relación padre e hijo espiritual duró cerca de 25 años, pues Pablo conoció a Timoteo cuando éste era joven, poco menos de la mitad de su segundo viaje misionero en las ciudades de Listra y Derbe y desde ese momento se volvieron compañeros y colaboradores inseparables hasta el día en que el apóstol fue ejecutado.

La relación entre ambos fue precisamente como Pablo la describe como la de un padre y un hijo. El respeto que Timoteo tenía por él se traducía en una obediencia absoluta. La confianza era tal que sabía que lo que le pediría a Timoteo sin duda alguna lo haría por su compromiso con la obra de Dios.

Timoteo estuvo con Pablo en momentos cruciales para la cristiandad como cuando se fundaron iglesias en un mundo pagano, o cuando se redactaron cartas que son fundamentales para los creyentes como Romanos, o cuando murió el promotor incansable del evangelio como lo fue Pablo.

Timoteo es un personaje que tenemos que conocer porque fue el más cercano de todos los colaboradores de Pablo. Lo conoció como pocos y lo sirvió con tal determinación que Pablo lo llegó a considerar como su propio hijo. Pablo nunca escatimó elogios y reconocimientos para este varón de Dios.

La historia personal de Timoteo resulta muy útil porque su formación espiritual comenzó con su madre y con su abuela, su padre por ser griego definitivamente nunca estuvo de acuerdo con el judaísmo. Así lo podemos notar por el hecho de que Timoteo fue circuncidado ya siendo joven y no cuando era niño como era ley en el pueblo de Israel.

Cuando Pablo lo toma como compañero de viaje, lo primero que hace es circuncidarlo, no porque fuere indispensable para la salvación, sino más bien para hacer a los hebreos que de aquellos tiempos y aquellas tierras que no tenía nada contra la Torá judía. Al circuncidarlo tomó el lugar de su padre que al nacer no cumplió con ese requisito judío.

Timoteo es el ejemplo del compromiso total y absoluto con la obra de Dios y con quienes la llevan a cabo. Pablo tuvo mucho hijos como a Onésimo que engendró en sus prisiones, pero sólo tuvo uno verdadero, en en el sentido de su lealtad y fidelidad, Timoteo, el hijo de una mujer judía y un padre griego.

Timoteo: El verdadero hijo espiritual de Pablo

I. Un hijo amado
A. Con quien trabajó su autoestima 1 Tim. 4:12, 2 Cor. 16:10-11
B. A quien apoyo en sus constantes enfermedades 1 Tim. 5:23
C. De quien conoció su infancia 2 Tim. 3:15
II. Un hijo fiel
A. Estuvo con él en la cárcel de Roma Fil. 1:1, Col. 1:1, Film. 1:1
B. En la difícil plantación de la iglesia de Tesalónica 1 Tes. 3:2
C. Lo envía tanto a Corinto como Éfeso 1 Cor. 4:17 y 1 Tim. 1:3
III. Un hijo con su mismo ánimo
A. Estuvo preso como Pablo estuvo preso Heb. 13:23
B. Para predicar Hech. 19:22
IV. Un hijo sinceramente interesado en la obra
A. Desde el primer viaje Hech. 17: 1-10
B. Lo acompañó a casi todos sus viajes
V. Un hijo servicial
A. Acudía a su llamado siempre Hechos 18:5
B. Obedeció constantemente 1 Tim. 1:3

Nada se sabe de la familia de Pablo. Lucas sólo hace mención de una hermana y un sobrino de él en Hechos 23:16 y él mismo habla de unos parientes suyos en la carta a los Romanos 16: 7, 11 de nombre Andrónico, Junías y Herodión. Pero nada más. Nada sobre alguna esposa o hijos.

Pablo encontró en Timoteo el hijo que no tuvo. En Timoteo el se sintió como un padre y así se lo hizo saber a la cristiandad. Las palabras para con su discípulo fueron siempre de elogio y reconocimiento y su corona o su nivel más elevado fue llamarlo “verdadero hijo espiritual” como una manera de reconocer su lealtad y fidelidad.

I. Un hijo amado

No sabemos si Timoteo lo consideraba su padre espiritual porque no tenemos ningún escrito suyo, pero Pablo lo llamaba así: “hijo”. En las cartas pastorales (1ª y 2ª de Timoteo y Tito) así le llama, pero en la carta a los Filipenses el apóstol se abre de corazón y le dice a sus amigos que es como un hijo amado.

A. Con quien trabajó su autoestima

Timoteo era muy joven cuando comenzó a trabajar con Pablo y esa condición lo limitó. Pablo conocía bien a sus colaborador y siempre trabajó con él esta área de la vida. En 1 Tim. 4:12, 2 Cor. 16:10-11 encontramos al apóstol animando a su amigo a sobreponerse a esta situación.

Pablo sabía bien quien era Timoteo. Lo conocía bien porque era muy amigo tanto de su mamá llamada Eunice como su abuela de nombre Loyda. Ellas le habían contado que desde niño Timoteo conocía la Escritura y por eso lo animaba a superar sus miedos, sus temores y sus angustias.

La primer labor de un padre es trabajar la autoestima de sus hijos. Nuestros hijos deben tener ideales y valores muy altos, pero con los pies bien puestos en la tierra. La tragedia más grande que un padre puede hacer con sus hijos es destruir su autoestima. Al hacerlo los esta condenando a que cualquier le haga daño.

B. A quien apoyo en sus constantes enfermedades 1 Tim. 5:23

Timoteo tenía problemas físicos. Tenía graves problemas con su estomago. En su primera carta Pablo le recomienda que por esa situación beba un poco de vino. Era una recomendación nacida de una genuina preocupación. Un hijo enfermó siempre es una gran preocupación de un padre amoroso.

C. De quien conoció su infancia 2 Tim. 3:15

La infancia de las personas es la construcción de la vida adulta. Para conocer a una persona solo hay que ir a su infancia. Allí descubriremos sus aficiones, sus miedos y sus fortalezas. Un padre debe ser un experto en la infancia de su hijo o sus hijos. Pablo sabía que Timoteo tenía problemas estomacales y quiso ayudarle.

II. Un hijo fiel

Timoteo se mantuvo al lado de Pablo en todas las adversidades, en persecuciones, en naufragios, en peligros, escasez, necesidad, en la cárcel. Siempre supo estar junto a él cuando más necesaria se hacía la solidaridad de los amigos y por supuesto cuando las cosas marchaban más o menos bien, también allí estuvo.

La fidelidad se prueba cuando las circunstancias marchan mal. Cuando todo va bien no hay nada que probar. En las buenas cualquiera pasa los exámenes de fe. A Timoteo se le reconoció que supo estar cuando más se le requería, cuando más se le necesitaba.

A. Estuvo con él en la cárcel de Roma Fil. 1:1, Col. 1:1, Film. 1:1

Las cartas de la cárcel fueron escritas y cuando comienza Pablo escribe a todos para decirles que allí está Timoteo con él. Al menos tres de ellas lo mencionan. La prueba más grande de lealtad se otorga cuando algún amigo, familiar o conocido va a la prisión. Las cadenas de Pablo fueron compartidas con Timoteo. La carga fue menos difícil.

B. En la difícil plantación de la iglesia de Tesalónica 1 Tes. 3:2

Pero Timoteo ya había dado cuenta de su fidelidad al acompañar a Pablo en la plantación de iglesias. Todas ellas con dificultades. Una de ellas puso a prueba su llamado. Apenas había sido tomado como ayudante por Pablo cuando llegaron a Tesalónica donde la oposición de los judíos fue grande.

Los persiguieron y no estuvieron contentos hasta verlos fuera de la ciudad, incluso los siguieron hasta Berea, ciudad vecina de Tesalónica para continuar presionándoles a abandonar la predicación del evangelio.

C. Lo envía tanto a Corinto como Éfeso 1 Cor. 4:17 y 1 Tim. 1:3

Pablo convirtió a Timoteo en un predicador itinerante. Lo mismo predicaba en Corintio que en Éfeso o en Tesalónica. Era un ministro fiel que Pablo confiaba plenamente en su colaborador. La fidelidad genera confianza y la confianza produce seguridad en las personas que nos rodean.

III. Un hijo con su mismo ánimo

El ritmo de Pablo era intenso. Estaba completamente entregado a hacer la obra de Dios. Nada ni nadie podía hacerle desistir de su ímpetu con el que acometía el llamado que Dios hizo a su vida. Era incansable en la predicación. Estaba consagrado completamente a la enseñanza y encontró a Timoteo con esa misma disposición.

A. Estuvo preso como Pablo estuvo preso Heb. 13:23

A Timoteo también lo detuvieron en Roma, según nos relata el autor de los Hebreos. Era natural. Si su mentor estuvo preso por predicar el discípulo también tenía que pasar esa dura prueba. Y una vez preso salió de nueva cuenta a compartir las buenas nuevas. No se intimidó. Igual que Pablo. Eran del mismo ánimo.

B. Para predicar Hech. 19:22

También al predicar tenía el mismo interés y determinación que su maestro. Así lo señala Lucas cuando nos proporciona información sobre los lugares a donde Timoteo llevaba la predicación de la palabra.

IV. Un hijo sinceramente interesado en la obra

Timoteo dio muestras de interés en la obra de Dios desde el primer momento. El era judío, pero no había sido circuncidado y cuando Pablo llegó con el mensaje de Cristo lo hizo a sugerencia del apóstol. Cuando hay interés en algo uno obedece y se sujeta. Timoteo así lo hizo porque tenía un genuino interés en la obra de Dios.

A. Desde el primer viaje Hech. 17: 1-10

Desde el primer viaje a Tesalónica, Timoteo se mostró deseoso de colaborar. Fue una jornada difícil porque fueron perseguidos, pero él no se desalentó como Marcos sino que ayudó en todo momento a Pablo.

B. Lo acompañó a casi todos sus viajes

Timoteo estuvo con Pablo en casi todos sus viajes. Las largas temporadas que pasaban en algunas ciudades como Filipos, Tesalónica, Corintio o Éfeso siempre estuvo al lado del apóstol.

V. Un hijo servicial

Esta era la virtud que Pablo más apreciaba de su hijo espiritual. Le servía y la manera como le servía era como el de un hijo a un padre. Con respeto, con esmero y dedicación, pero sobre todo con honra. Servir ha sido el llamado para todos y la hacerlo lo tenemos que hacer siempre con la mejor actitud.

A. Acudía a su llamado siempre Hechos 18:5

Iba a donde lo mandaban y llegaba a ver a Pablo desde donde estaba. Tenía la disposición de hacer por el apóstol cualquier esfuerzo. Esa es la mejor definición de una persona que sirve: disposición y esfuerzo.
B. Obedeció constantemente 1 Tim. 1:3

Timoteo fue obediente. Se sujetó a los requerimientos que la obra demandaba y su servicio fue impecable a la iglesia del primer siglo.

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