El ánimo social

Dice la Biblia en Proverbios 11: 10

“En el bien de los justos la ciudad se alegra; más cuando los impíos perecen hay fiesta.”

De acuerdo a Salomón, el ánimo de una ciudad, entendiendo por ciudad un conjunto social de personas asentado en un territorio, depende fundamental de un gobierno o una autoridad justa, comprendiendo el término justo como personas honradas, íntegras, pero sobre todo que buscan el bien común y no el interés personal.

Cuando los justos están al frente de una sociedad conduciendo su destino, el ánimo social es de algarabía y júbilo porque en cada acción y en cada proyecto se busca el bien del mayor número de sus conciudadanos. En aquellos tiempos no se contaba con medios de comunicación como ahora, pero desde entonces la gente discernía a su autoridad.

Era tal vez porque las ciudades de aquellos tiempos eran pequeñas y todos se conocían como todavía suele ocurrir en algunas latitudes de Oaxaca, México. La gente percibía y percibe si quienes los gobiernan lo hacen anteponiendo el bienestar común sobre el beneficio particular. Hoy en día, las personas cada vez más conocen el ser y quehacer de sus autoridades.

Una sociedad gobernada así no sólo tiene paz social y tranquilidad para su desarrollo, sino que se puede dar el lujo de vivir celebrando la clase de gobernantes o autoridades que tienen. Así lo entiende Salomón y así ha ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad, ya no solo en México, sino en el mundo entero.

Pero cuando quienes dirigen el destino de una sociedad, un país o una ciudad, se conducen sin honestidad, integridad u honradez, su ausencia no solo se agradece, sino que también se celebra. Las personas notan el comportamiento y conducta de la clase gobernante y cuando no se ajusta a la búsqueda del bien común, sino a la ambición lo desaprueba.

Salomón no estudio ni practico la ciencia política, pero sus agudas observaciones le permitieron llegar a esta clase de conclusiones que son muy útiles para todos. Un gobierno que atiende a su pueblo será reconocido y será recordado siempre. Pero una autoridad que abusa del poder será olvidada y su olvido comenzará con una celebración por haber llegado al fin.

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