Ignorancia voluntaria

Dice la Biblia en 2ª de Pedro 3: 5

“Estos ignoran voluntariamente…”.

El apóstol Pedro dice que en cuanto a la doctrina del regreso de Cristo hay muchos que han decidido quedarse en la ignorancia porque rechazan aprender, conocer y ponerse al tanto de lo que sucederá antes, durante y después de ese glorioso evento que la iglesia cristiana anhela.

La ignorancia voluntaria es la peor expresión que una persona puede tener en la vida porque implica una decisión personalísima para no hacerse de conocimiento que le permita dejar el analfabetismo espiritual en el caso de las enseñanzas básicas como lo es el retorno del Señor a la tierra.

Y que mejor ejemplo podemos obtener en Pedro que de ser un simple pescador se convirtió en un escritor de epístolas que consuelan y confortan a millones de personas alrededor del mundo. Nunca debemos olvidar que cuando fue llevado junto con Juan al sanedrín judío, sorprendió a los jueces hebreos por su conocimiento a pesar de ser un hombre del vulgo.

Pedro había decidido despojarse de la ignorancia. Había determinado aprender y se había dedicado con ahínco a comprender las enseñanzas del Maestro. Cuando se presentó el problema de las viudas hebreas y griegas el dijo: No podemos servir a la mesas. Nosotros persistiremos en la oración y en la palabra de Dios.

Cuando Pedro hablaba de la ignorancia voluntaria sabía perfectamente a lo que se refería. Se refería a todos aquellos que por pereza o por una perversa intención optaban por mantenerse en el desconocimiento antes de acercarse a aprender y comprender las enseñanzas básicas de la Escritura.

Y el apóstol Pedro aplica este calificativo a los falsos maestros que desconocen y en consecuencia enseñan pesimamente todo lo relacionado con el retorno de nuestro Señor. La ignorancia es su carta de presentación a pesar de que esa doctrina tiene bases evidentes desde el Antiguo Testamento.

La parte que aquellos falsos enseñadores les costaba trabajo aceptar es la relacionada con la destrucción del mundo y su renovación. Pedro les recuerda el diluvio que ocurrió, pero ellos han decidido mantenerse en su ignorancia voluntaria.

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