Seducido por Dios

Dice la Biblia en Jeremías 20: 7 “Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.”

Jeremías fue seducido por Dios. El termino seducción lo usa el profeta en sentido figurado para retratar de manera clara su vocación y servicio lleno de escarnio y burla. Con estas palabras el vidente de Dios reconoce lo doloroso que le ha resultado ser el emisario de Dios a un pueblo obstinado y duro de corazón.

Jeremías está expresando también que solo un llamado de Dios puede sostener a un hombre frente a los adversarios que enfrentará por mantenerse con un mensaje impopular o con discursos que contravienen el pensamiento general y sobre todo señalando la imperante inmoralidad social.

El profeta se quiso resistir a ese llamado. Se opuso pero no pudo resistirse porque la fuerza de Dios fue más grande que la suya y así se convirtió en el vocero de Dios que denunciaba, señalaba y condenaba la grave crisis moral de un pueblo que conociendo la ley de su Dios se rebelaba.

Solo así pudo enfrentar todas las amenazas y detenciones de la que fue objeto. Estaba convencido de que esa era su labor y nada ni nadie lo detendría. Resistió toda clase de afrentas y sobre todo se mantuvo inamovible en su determinación de dejar en claro la podredumbre de su nación.

Jeremías fue seducido como ejemplo de que debemos dejarnos seducir por Dios para llevar a cabo nuestro propósito de vida sin miedo y sin temor.

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