La envidia

Dice la Biblia en Génesis 37: 11 Y sus hermanos le tenían envidia, más su padre meditaba esto.

El autor del Génesis retrata perfectamente los conflictos en la numerosa familia del patriarca Jacob. Una extensa familia de doce hijos y una hija llamada Dinora tenía graves dificultades debido a los celos o la envidia que prevalecía entre ellos. Particularmente entre los hijos de Lea, Bila y Zilpa, con el hijo de Raquel.

Era un problema que no solo se presentó entre los hijos de Jacob, sino entre Raquel y Lea, debido a que no podía tener hijos mientras que su hermana sí. Fue un situación tensa la que se vivió entre todos ellos debido a la envidia entre unos y otros que les hizo pasar muy malos momentos.

El verso que hoy meditamos nos conduce a la envidia entre los 11 hijos de Jacob con su menor vástago llamado José. La versión Reina Valera traduce la palabra “envidia” a veces como “celos”. Es una palabra que procede de la raíz hebrea “qanah” y que denota la idea de algo que se adquiere o se compra para obtenerse o poseerse.

Los hermanos de José sentía celos de él porque veían que su padre lo amaba más que a ellos porque lo había tenido en su vejez y porque le hizo una túnica especial de diversos colores. Este tipo de prendas eran poco común en aquellos tiempos porque exigían mucha laboriosidad para fabricarlas. Mientras ellos tenían túnicas de un solo color, su hermano no.

Ante esta situación, los 11 hijos de Jacob “compraron” o “adquirieron” envidia. Pero no cualquier clase de envidia, sino una que los llevó a aborrecer a José y ya no podían hablarle pacíficamente, sino de manera violenta y con mucho enojo o fastidio. Habían comprado mucha envidia. De tal manera que idearon deshacerse de su hermano menor.

La envidia es un sentimiento que se presenta en la vida de los seres humanos cuando equivocadamente piensan que otros tienen más de lo que merecen. En todos los sentidos: dinero, bienes, familia, éxito. En tanto que el envidioso siente que no tiene todo lo que merece. Esa frustración la desahoga con enojo, enfado, ira, calumnias y a veces con violencia.

Los hermanos de José se dejaron apresar por este sentimiento como quien hace una compra o adquiere un bien para poseerlo o apropiárselo. Se apropiaron de una emoción fatal que les dañó gravemente, porque la envidia o los celos terminan por destruir a sus poseedores de una manera triste y trágica.

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