Dios condesciende con los humildes y los prospera

La Biblia dice en Salmos 113: 7-9

El levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del muladar,  para hacerlos sentar con los príncipes, con los príncipes de su pueblo. El hace habitar en familia a la estéril, que se goza en ser madre de hijos. Aleluya.

Introducción

Los últimos tres versos del salmo 113 nos llevan a una de las más grandes manifestaciones del poder de Dios. Transformar sustancialmente y absolutamente la condición de un ser humano que pasa de ser un menesteroso y necesitado a una condición social superior y a una mujer estéril cambiar su soledad con una familia o hacer que tenga descendientes.

Dios se preocupa por los marginales, por aquellos que por las más diversas razones perdieron la oportunidad de alcanzar una posición social en la que tuvieran la posibilidad de vivir con el mínimo de bienestar que se requiere para existir dignamente sobre la faz de la tierra.

Pero también Dios se ocupa de las mujeres que no pueden tener hijos o que son estériles para recordarles que una de las grandes capacidades del Creador es hacerles tener hijos y en consecuencia formar una familia que les garantice no solo su realización personal sino la posibilidad de legar descendencia.

El salmo 113 termina con una manifestación visible o con una expresión palpable que lo que Dios puede hacer si los seres humanos se humillan ante su presencia, si hombres y mujeres reconocen su necesidad de él y contritos se acercan ante su presencia para cambiar su existencia.

Los últimos tres versos del salmo que hoy terminamos de estudiar son el resultado que trae hacernos criados, esclavos, sirvientes y servidores del Señor. Convertir a Dios en nuestro amo o señor y vivir apegados a sus mandamientos y preceptos siempre produce bendiciones que van más allá de lo imaginable.

Dios asume un compromiso claro y contundente con aquellos que viven atados a su persona, con aquellos que le entregan completamente su voluntad y dejan de vivir para ellos mismos, con quienes de manera sencilla le entregan su existencia misma sin reservarse nada para sí mismos.

Dios es capaz de sacar a cualquiera de su condición de marginación y pobreza. Dios puede y quiere dar una familia a quien carece de ella, pero siempre bajo una rigurosa exigencia: convertir al Señor en el gobernante de nuestra vida.

Dios condesciende con los humildes y los prospera

  1. Levanta a los pobres y menesterosos
  2. Hace habitar en familia a la estéril

Dios asume en este salmo un compromiso de transformar social y económicamente la vida de su pueblo. Tomados solo estos versos de este salmo podría pensarse que Dios tiene un compromiso con todos, pero no. El Señor hará esto solo con una clase de creyentes: quienes se rinden incondicionalmente a su voluntad.

Obedecer a Dios tiene entonces grandes beneficios para quienes decide dejar en sus manos su destino. Permitir que Dios gobierne nuestras vidas siempre traerá una serie de bendiciones a nuestras vidas, particularmente a quienes padecen o tienen grandes necesidades materiales o afectivas.

  1. Levanta a los pobres y menesterosos

El salmista menciona o pone como ejemplo del poder de Dios el cambio que el Creador puede operar en dos clases de personas que en la escala social de cualquier sociedad ocupan los últimos lugares, incluso más allá de esos espacios.

El salmista esta hablando de los pobres y los menesterosos. En términos económicos podemos hablar de quienes viven en pobreza y pobreza extrema. Ambos son necesitados, pero unos lo son más que otros. El compromiso del Señor es mirar la condición social de las personas e ir hasta allá para liberarlos.

A los pobres se compromete a levantarlos del polvo. El polvo indica su posición débil e indefensa frente a las necesidades de su vida. El polvo tiene que ver con esa condición en la que todos “los pisotean” o en la que todos los humillan por su necesidad manifiesta y permanente.

A los menesterosos, dice el salmo, se compromete a elevarlos del muladar. Estos son quienes viven en extrema pobreza, es decir que van más allá de los pobres, que carecen completamente de lo más elemental y lo más básico para subsistir que su vida se hace insoportable.

A ellos o con ellos se compromete a levantarlos o alzarlos del muladar, la palabra muladar apunta claramente al lugar de desechos humanos con lo que señala claramente como vive una persona que se ubica en la parte más baja de la sociedad.

No hay que perder de vista que este salmo se lee cuando se celebra la pascua. Esta fiesta tiene como finalidad recordarle al pueblo de Israel su triste y lamentable condición en ese nación de la que salieron con riquezas y bienes, luego de cuatrocientos años de esclavitud y oprobio.

2. Hace habitar en familia a la estéril

Después de los pobres y menesterosos, en la escala social se encontraban las mujeres estériles. La falta de descendencia las colocaba en una posición desventajosa ya que generalmente siempre eran señaladas como maldecidas por Dios.

No poder dar hijos a su pareja las hacía candidatas en potencia para ser repudiadas en una nación donde tener hijos formaba parte importantísima de la vida matrimonial. Un hombre sin hijos estaba señalado como alguien contra quien Dios estaba enojado.

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