¡Ánimo, nuestra redención está cerca!

La Biblia dice en Lucas 21: 28

Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.

Introducción

Cuando Cristo habló de su regreso dijo que nadie sabría el día y la hora en que Él habría de volver. Esta advertencia la puso muy clara con un ejemplo: “Volveré como ladrón en la noche”. Pero dejó pistas, señales y eventos que indudablemente señalarían su cercano retorno.

Los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas precisan todos los eventos que habrían de ocurrir antes de que el regresará a la tierra. La mayoría de ellos catastróficos o sumamente estremecedores: guerras, rumores de guerras, temblores, hambruna, persecución de la iglesia y pestes.

El mundo entero se conmovería ante tales sucesos. La humanidad se llenaría de pánico cuando esas comiencen a ocurrir. El coronavirus se inscribe en la parte de lo que Jesús llamó pestes o plagas o azotes que habrían de sacudir a toda la humanidad y hoy estamos instalados justamente en ese situación.

Lucas escribe a los creyentes del primer siglo para recordarles cuál debía ser la actitud a asumir cuando se presente esa situación. Sus palabras de hace dos mil años nos sirve a nosotros para saber como debemos actuar ante los sucesos que estamos viendo hoy en día cuando el mundo entero está asustado.

Como nunca en la historia de la humanidad una plaga ha llenado de tanto miedo a las personas. En Asia, Europa y América Latina las personas han caído en el pánico porque piensan que pueden morir a causa de una enfermedad que hasta este momento ha matado a unas 10 mil personas.

El coronavirus ha provocado no solo una caos mundial, sino un problema económico de proporciones todavía desconocidas, pero las economías de países como China, Estados Unidos, Japón, Inglaterra y ni que decir de nuestro querido México ha sufrido estragos que hasta hace unas semanas eran impensables.

El temor se centra ya no solo en el coronavirus, sino también en lo que vendrá después en materia económica. El mundo literalmente esta en vilo, es decir en una tremenda incertidumbre y desesperanza. Nadie sabe que sucederá. Cristo dijo que antes de que volviera la gente estaría atemorizada y angustiada. También tendrían mucha confusión.

El regreso de Cristo es nuestro más grande anhelo como integrantes de la iglesia. Pero antes de su regreso ocurrirán hechos y sucesos que cimbrarán al mundo. Debemos estar atentos que no están dirigidos a nosotros, sino al mundo para intentar convencerlos de volver a Dios.

¡Ánimo, nuestra redención está cerca!

I. ¡Pónganse de pie!
II. ¡Estén atentos!

Antes de comenzar nuestro estudio de hoy, les presentó las diversas traducciones que tiene el verso que hoy meditamos:

La Nueva Traducción Viviente de la Biblia lo presenta así:

Por lo tanto, cuando todas estas cosas comiencen a suceder, pónganse de pie y levanten la mirada, ¡porque la salvación está cerca!

La Nueva Versión Internacional lo hace así:

Cuando comiencen a suceder estas cosas, cobren ánimo y levanten la cabeza, porque se acerca su redención.

La Biblia Dios Habla Hoy dice lo siguiente:

Cuando comiencen a suceder estas cosas, anímense y levanten la cabeza, porque muy pronto serán libertados.

La traducción al lenguaje actual de la Biblia nos dice:

Cuando suceda todo eso, estén atentos, porque Dios los salvará pronto.

Todas estas versiones nos ofrecen una perspectiva muy clara de lo que Jesús espera de sus seguidores cuando se comiencen a ver las señales de su retorno. Por ningún lado podemos pensar que Cristo quería que sus seguidores se ocultaran o escondieran cuando lo que predijo que sucedería comenzará cumplirse.

No quería que tuvieran miedo, ni mucho menos pánico. Sino calma y tranquilidad y sobre todo gozo porque pronto lo volverían a ver. Que tremenda bendición encontrarnos con quien tanto nos amó que Dios su vida y de que manera: muriendo en la cruz del calvario, entregando hasta la última gota de su sangre por nosotros. Bendito su nombre.

I. ¡Pónganse de pie!

La palabra “erguíos” que usa Lucas en su evangelio en este texto procede de la raíz griega “anakupto” que literalmente quiere decir alguien que se levanta después de estar agachado.

El término solo se utiliza cuatro veces en todo el Nuevo Testamento. La primera vez que se utiliza es justamente en Lucas 13: 13 que relata la historia de una mujer encorvada que una vez que Jesús la toca ella se endereza. En otras palabras después de vivir agachada por un mal en su columna vertebral, Jesús la sana y ella se endereza.

La expresión “anakupto” se vuelve a utilizar en el evangelio de Juan, cuando a Jesús llevaban los fariseos a una mujer sorprendida en el acto mismo del adulterio. El estaba sentado y cuando le insistieron en que interviniera él se enderezo porque estaba escribiendo en tierra. Jesús estaba agachado y levantó la cabeza.

Comprendiendo el significado del término podemos decir que Jesús quiere que sus hijos no se agachen a la hora de que empiecen a manifestarse las señales de su retorno. No quiere una iglesia agachona, sino una iglesia que levanta su cabeza y se pone de pie para recibir a su Señor y Salvador.

Nos queda claro que las señales de su retorno no deben minar de ningún modo nuestro entusiasmo, sino al contrario debemos alegrarnos porque el Señor vuelve y nos volveremos a encontrar con él. Si Jesús hubiera querido que asumiéramos otra actitud, nos habría dicho cuando comiencen a suceder estas cosas preocúpense, pero su orden fue distinta.

II. ¡Estén atentos!

La frase “levante la cabeza” la he traducido como estén atentos. La frase la encontramos en el evangelio de Juan cuando Jesús les dice a sus discípulos “levanten los ojos y miren que los campos ya están listos para la siega.”

Les pedía justamente poner atención. Y es que lo primero que se pierde cuando estamos asustados o cuando entramos en pánico es justamente la capacidad de razonar o reflexionar. El miedo o el pánico nos vuelven instintivos, es decir actuamos por nuestro instinto de sobrevivencia, más que por lo que la razón dicta.

Las señales del regreso de Cristo serán sobrecogedoras. Nos causarán temor y zozobra porque el poder de la naturaleza con toda su fuerza será visible para todos y las enfermedades o plagas devastadoras serán todavía más terroríficas de tal suerte que podemos caer en el miedo absoluto.

Por eso la necesidad de confiar plenamente en Dios que siempre sabe lo que hace y nunca se equivoca. Levantar la cabeza implica estar atentos para conocer el tiempo que estamos o nos ha tocado vivir.

La razón principal por la que se nos pide ánimo y entusiasmo es porque nuestra redención está cerca. Somos redimidos ya, pero en ese entonces se consumará la redención. Cristo volverá y reinará para siempre y nosotros seremos liberados para siempre del poder de nuestra vieja naturaleza, del mundo y del enemigo de nuestras almas.

La palabra redención se utiliza diez veces en el Nuevo Testamento. Procede de la raíz griega “apolutrósis” y que se traduce como redención. La palabra tiene la idea de canjear o hacer un trueque. En el caso de nosotros Jesús nos liberó del pecado, por medio de su muerte en la cruz. La redención de la humanidad tuvo un costo.

Por eso la palabra tiene la idea de alguien que compra o recompra algo que era suyo, pero que se perdió por su propia voluntad, no por descuido del dueño, sino por un error de quien estaba comprado. La idea de la redención va acompañada siempre de la idea de pagar o dar dinero por un rescate.

Cristo nos ha rescatado. Ha pagado un precio por nosotros. El precio no fue oro ni fue planta, sino su sangre preciosa. En una palabra como dice el texto que hoy meditamos, nos ha redimido. Pero ahora estamos a la espera de la redención completa, es decir, la victoria final sobre el maligno.

Pablo dice en Efesios 4: 30

Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Pablo se refería justamente a lo que Cristo dijo cuando vendría. La redención completa o su consumación sería justamente cuando todas las cosas que dijo que sucederían antes de que volviera comenzarán a ocurrir.

2 comentarios en «¡Ánimo, nuestra redención está cerca!»

  • el 5 agosto, 2020 a las 06:45
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    Me gusto y me ayuda a entender que nuestra redención esta cerca. Veo muchos pastores temerosos hablando del covid pero no de la venida sel Señor. Que triste. Hno. Tendrá un estudio de las 2 bestias de Apocalipsis.

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    • el 5 agosto, 2020 a las 15:42
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      Sí, cuando lleguemos a ese capítulo en Apocalipsis lo estudiaremos. Bendiciones.

      Respuesta

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