Buscando las cosas con Jesús

La Biblia dice en Marcos 14: 16 Fueron sus discípulos y entraron en la ciudad, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua.

Marcos relata los preparativo de la última pascua del Señor y describe datos y pormenores que los otros evangelistas no hacen. Uno de ellos es la relacionada con el lugar donde celebrarían con Jesús esa fiesta anual judía que enmarca la salida de Egipto a la tierra prometida. Es la fiesta de libertad y la liberación de parte de Dios a su pueblo de Israel.

La búsqueda de la casa tiene un interesante filtro parecido al de la selección del pollino donde Jesús entró montado en Jerusalén. Jesús los envía sin saber a quien se dirigen. Los envía solo para que vean una señal la sigan y así encontrarán el aposento alto donde se reunirían los doce con Cristo.

Este método fue común en Jesús enviar a sus seguidores a lo desconocido con la única certeza que él los había enviado. Así lo hicieron con el pollino, pero así lo hicieron también cuando tuvo que pagar dos dracmas de impuesto fueron al mar de Galilea pescaron y uno de los peces traía las dos monedas.

Y así fueron a buscar la casa donde celebrarían la pascua. Solo llevaban una señal: un hombre que llevaba un cántaro de agua. Lo debían seguir, luego hablar con el dueño de ese lugar y solo decirle que les mostrará donde estaba el lugar donde comería los panes sin levadura con sus discípulos.

Jesús le mostró a sus seguidores su dominio sobre todo. Su omnisciencia o capacidad de saber y conocer todo. En otras palabras les mostró su poder soberano. Tenía el control de todo, aunque pareciera que durante su detención, juicio y crucifixión había perdido tal capacidad.

La última pascua de Cristo revela inequívocamente su poder y su deseo porque sus discípulos aprendieran a confiar siempre en él. Comprendieran y entendiera que por más difícil que parecieran las circunstancias Él siempre las tendría bajo control. Por eso los mandaba con una sola señal y luego encontraban lo que les había pedido que buscaran.

Jesús nos enseña con esta lección que cualquier cosa que busquemos atendiendo a sus palabras será muy fácil encontrarla. Así encontraron los dracmas para pagar sus tributos, el pollino con el que entró a Jerusalén y el aposento alto donde celebró su última pascua, un lugar acorde a esa celebración.

¿Qué buscas? Por qué no lo buscas con Jesús. Es seguro que lo encuentres. El tal vez ya te dio una pista. Si le haces caso posiblemente encontrarás lo que tanto has buscado. El que busca halla, pero el que busca tomado de la mano de Cristo.

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