Introducción a Eclesiastés

El libro de Eclesiastés es uno de los más inquietantes de la Biblia. Es un libro resultado de la observación meticulosa y detallada de la vida del hombre sobre la faz de la tierra. El rey Salomón, que es su autor, se abocó a mirar cómo se desarrolla la existencia humana y escribió sus conclusiones.

Para comprender este singular libro debemos partir de varias premisas:

1. Es una revisión de la manera en que se desarrolla la vida de los seres humanos, distanciados de Dios y apegados a Dios.
2. Es una mirada a la búsqueda de la realización del hombre a través de las riquezas, el placer, la diversión y todo aquello con lo que el hombre ha tratado de llenar su vida en este mundo.
3. Es una observación minuciosa que permite reflexionar a su autor para encontrar la realidad de cómo el hombre transita de la vida a la muerte.
4. Es un libro que le busca sentido a lo que parece no tener sentido y por eso no puede ni debe tomarse a su autor como alguien pesimista, sino alguien muy realista frente a lo que sucede en la cotidianidad del hombre.
5. El libro forma parte de la revelación progresiva. No es la revelación definitiva, pero forma parte de ella.

Salomón, que la mayoría de los comentaristas y biblistas señalan como su autor, hace un extraordinario ejercicio. Dedica parte de su vida a observar el desarrollo de la vida humana sobre la tierra. Analiza desde el nacimiento hasta la muerte de cada individuo. Revisa los grandes acontecimientos en la vida de hombres y mujeres.

Como pocos, Salomón es meticuloso a la hora de sacar sus conclusiones. Son depuradas y a veces resultan muy incómodas porque observa y comenta aquellas situaciones o hechos de la vida de los seres humanos que nadie ve o que nadie quiere ver. Como la del hombre que tiene mucho dinero, pero no tiene hijos para heredarlo.

O también el hecho de que hay hombres malvados que cuando mueren se les trata como si hubieran vivido una vida piadosa y hay justos que fallecen y nadie les considera o toma en cuenta el hecho de que hayan vivido para su Creador. Salomón dice que ese es un mal doloroso.

Ante toda esa clase de situaciones, el autor del libro concluye que en la vida todo es vanidad de vanidades, frase que es el hilo conductor de todo el libro. Algunas versiones en lugar de vanidad de vanidades, traducen el texto como “pura ilusión, todo es una ilusión”. Otras la traducen como “vana ilusión, todo es vana ilusión.”

Justamente por esa razón es que muchos miran el libro de Eclesiastés como una obra escrita desde el pesimismo, la falta de esperanza y en ocasiones la tristeza y la falta de motivación.
Pero no. El libro que comenzaremos a estudiar a partir de esta semana nos acerca a la realidad humana para aprender y encontrar en Dios el sentido a nacer, vivir y morir. La virtud del libro consiste precisamente en presentarnos de manera sencilla todas las experiencias humanas a lo largo de su tránsito por la tierra.

Es una especie de manual para comprender lo que sucede en nuestro entorno y en nuestra propia vida. Nos ayuda a entender que mucho sucesos que nos acontecerán forman parte de un todo que sucede a la humanidad desde que está plantada sobre esta tierra. Su aporte a nuestra vida personal es muy grande.

Muchos han tratado de comparar al Eclesiastés con filósofos y pensadores de todos los tiempos que han dirigido su mirada a las vivencias humanas. En la búsqueda de la razón de vivir, muchos han tratado de explicar de las más diversas formas cómo se entender la vida del hombre sobre la tierra.

Solo que los filósofos de la antigüedad y modernos lo han hecho desde la razón pura, en cambio Eclesiastés tiene la particularidad de hacerlo desde la perspectiva divina. Solo de esa forma podemos encontrarle sentido a la vida. Sin Dios será difícil entender la razón por la que estamos en este mundo.

La vida del hombres es una ilusión o vanidad. Es temporal y solo trasciende cuando le permite a Dios intervenir en su diario vivir. Solo de esa forma cuando el ciclo de la vida va concluyendo el hombre puede sentirse si no satisfecho, por lo menos no experimentará la frustración de haber vivido sin sentido.

Alrededor del tema “vanidad de vanidades, todo es vanidad” Salomón construye un discurso alterno lleno de proverbios, sentencias, refranes que ayudan a comprender ese tema. Los proverbios son sentencias de sabiduría popular. Hechos que de tantos repetirse se vuelven referente para aprender de la experiencia de otros.

Por ello, para entender el libro de Eclesiastés es indispensable saber de su autor. Salomón se perfila como el compositor de este importante libro. El verso 1: 1 dice así: Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. El único hijo que David tuvo y que fue rey fue precisamente Salomón. David tuvo unos 18 hijos, pero solo Salomón fue el monarca.

Un comentario en «Introducción a Eclesiastés»

  • el 1 julio, 2020 a las 21:49
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    Porfirio yo se que eres un Hombre estudiado y muy inteligente y tu vocabulario que bárbaro filosofía y Letras estudiaste mis Respeto! Pero me gustaría que fueras sencillo en hablar y explicar en un lenguaje muy simple ya que de por si la palabra de Dios es Sencilla pero también es un poco dura de entender cuando uno trata de entender que está diciendo nuestro Dios! Me gustaría que hablaras sencillo y no todas esas palabras que no usamos a diario fueran sinónimos cotidianos!:) pienso yo? Discúlpame si te ofende esto me gusta Leer de lo que escribes Hermano Porfirio
    Millones de Gracias Dani la Bell

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