Libres del mal

La Biblia dice en Job 5: 19 En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal.

El libro de Job es uno de los libros de la Escritura que mejor nos conducen en el tema del sufrimiento y dolor que el ser humano experimenta sobre la tierra. La experiencia de Job en ese tema es y será siempre un referente para sobrellevar esos amargos días que tenemos que beber de tiempo en tiempo.

Escrito a manera de diálogo entre Job y sus tres amigos, el libro nos muestra aspectos fundamentales del mal, la muerte, la enfermedad que traen mucho dolor a la vida de las personas y consuela grandemente nuestro corazón porque nos ofrece una perspectiva completamente distinta de lo que son las tribulaciones en nuestras vidas.

En ese libro encontramos mucha sabiduría. Podemos beber mucho conocimiento cuando nos disponemos a acercarnos con respeto y humildad a la historia de un hombre que viviendo de manera piadosa y temerosa delante de Dios fue probado y padeció una serie de situaciones que solo la gracia de Dios hace que no se quiebre quien las vive.

En los libros de sabiduría de la Biblia es común encontrar expresiones como las del texto que hoy meditamos. En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal. Seis y siete son números con los que los autores de proverbios construyen verdades imperecederas que nos afirman el corazón sobre algún tema de suma importancia.

La versión de la Biblia Dios Habla Hoy traduce este verso de la siguiente forma: “Una y otra vez te librará del peligro, y no dejará que el mal llegue a ti.” De esta forma podemos entender que Dios siempre guarda a sus hijos. Que no los descuida y que siempre está pendiente de lo que les ocurre.

Gracias a este texto podemos comprender que el mal siempre está al acecho. Agazapado se oculta para tratar de dañar y causar un sin fin de situaciones adversas a los hijos de Dios, pero la misericordia infinita de Dios siempre nos libra del peligro y no permite que llegue a nosotros.

El mal está asentado sobre este mundo y busca cautivos sobre quienes descargar todo su odio. Particularmente busca a los piadosos y temerosos de Dios porque son como árboles que dan fruto a su tiempo y todo lo que hacen prospera, pero Dios siempre está listo para defenderlos y librarlos de sus garras.

El permanentemente guardará nuestra alma y nos librará de todo mal frente a la maldad que se personifica con conocidos, amigos y familiares que de pronto parecen empeñados en dañarnos de una manera que tras sus acciones podemos apreciar la intención de destruir nuestra vida. Dios siempre nos cuidará y no nos dejará a su merced. Bendito su nombre.

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