El amor de Dios derrota todo maleficio

La Biblia dice en Números 23: 23 Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel. Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios!

Disfruto mucho la forma en que la versión de la Biblia Dios Habla Hoy traduce este verso: Contra Jacob no valen maleficios; contra Israel no sirven brujerías. Ahora es preciso decir a Israel: “¡Cuántas maravillas ha hecho Dios contigo!” De esta manera queda claro que los maleficios o brujerías nunca podrán dañar a los escogidos de Dios.

Soy zapoteco de la sierra norte de Oaxaca. Desde tiempos inmemoriales en toda esa región como en muchas otras de mi estado y por supuesto de México la creencia en el ocultismo en todas sus manifestaciones es una realidad. Negarlo sería intentar esconder una montaña con la mano.

Esas prácticas han existido desde hace mucho tiempo. Las encontramos mencionadas en el libro de los Números precisamente cuando el rey Balac quería maldecir al pueblo de Israel utilizando a un profeta gentil llamado Balaam, pero no lo pudo hacer por más conjuros que intentó.

Y no pudo por una razón fundamental: Israel había sido bendecido por Dios y frente a esa bendición nada ni nadie podía dañar a los llamados y apartados por Dios como nación suya. Por más poder que tuviera para hacer mal, el pueblo hebreo contaba con la protección divina frente a hechiceros y adivinos.

Saber o conocer que personas intenten hacer mal contra nosotros invocando espíritus del mal siempre sobrecoge, preocupa y hasta atemoriza, pero la palabra de Dios siempre nos ayuda a enfrentar esa clase de sentimientos recordándonos o enseñándonos que por encima de todo mal siempre prevalece el amor de Dios.

Nunca debemos perder de vista que Dios siempre guarda a de todo mal a su pueblo. Que nunca dejará que nadie haga daño a sus hijos y que generalmente revertirá esa maldad en bendición, según entendemos del relato de los capítulos veintiuno y veintidós del libro de Números.

Siempre debemos mantener nuestra confianza en Dios frente a quienes buscan nuestro mal recurriendo a practicas oscuras o tenebrosas recordando que Balac fracasó cuando trató de maldecir al pueblo de Israel. Dios convirtió sus maldiciones en bendición y así lo hará también con cada uno de nosotros a quienes nos ha llamado a ser su pueblo y nación santa.

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