Prueba superada

La Biblia dice en Job 23: 10 Mas el conoce mi camino; me probará, y saldré como oro.

El libro de Job nos ha de acompañar en aquellos días que el sufrimiento o el dolor golpeen nuestra frágil existencia. Ese libro plantea de manera muy precisa los acontecimientos antes, durante y después de la tribulación que experimentarán los piadosos. Esa es su virtud y gran aportación a nuestra vida: explica el por qué del dolor en el piadoso.

Leerlo y releerlo siempre nos hará aprender algo nuevo y diferente. Reflexionar en Job cuando todo marcha bien es muy útil, pero todavía es más ayuda cuando lo tomamos y nos adentramos en sus páginas cuando estamos viviendo días en lo que hemos perdido nuestra capacidad de comprender el por qué de lo malo que nos sucede.

Job perdió a sus hijos, perdió todo su patrimonio y perdió su salud. Que difícil situación la suya. No sabía que todo ello era producto del mal. Sus amigos que pretendían consolarlo erraron en explicar la razón por la que un justo padece. Y es que la ecuación espiritual de sus amigos fue que solo sufren los malvados y los piadosos no.

Esa es la primera y gran aportación de este libro. El justo sufre. Esa es una verdad. El malvado sufrirá por su propia perversidad, pero el justo que hace lo bueno, que teme a Dios, que está apartado del mal por qué ha de padecer. En explicar esa situación fallaron todos los que supuestamente fueron a consolar a Job.

Así fallamos todos cuando vemos a un piadoso padecer. En realidad no sabemos ni sabremos por qué un hombre que vive para agradar a Dios es atribulado. A veces pecamos porque sin tener ningún elemento objetivo juzgamos a quienes viven momentos de gran dolor. Solo Dios sabe la razón y el origen de su angustia.

En el verso que hoy meditamos Job nos enseña que el único que conoce nuestro camino es Dios. Ante el Creador nuestra vida está extendida y nada hay oculto para él. Job sabía que nada de su existencia había ocultado a Dios y por eso con la certeza de quién no tiene nada de qué avergonzarse confían en que si Dios lo prueba, saldrá avante.

Para un piadoso el sufrimiento es una prueba y no un castigo. Job nos enseña que sabía perfectamente que Dios examina de tiempo en tiempo el corazón de sus hijos a través del sufrimiento. Job sabía también que saldría aprobado porque su vida estaba entregada al Señor.

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