Su fuerza para seguir

La Biblia dice en Salmos 17: 5 Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen.

El libro de los salmos es un libro poético. Miles de figuras retóricas son utilizadas para hacernos comprender las verdades espirituales que debemos practicar para vivir en comunión con el Creador. Los autores buscaron la manera de que las entendiéramos para facilitar nuestra relación con Dios.

El salmo diecisiete fue escrito por David. En esa plegaria el rey de Israel expresa su vehemente deseo de mantenerse siempre ligado al Señor de tal manera que llegado el momento pudiera ver a Dios y un día al despertar pudiera hacerlo convertido a su semejanza en una clara expresión de lo que ocurrirá cuando seamos transformados.

Pero antes de ello, en la lucha diaria contra nuestra naturaleza pecaminosa, en nuestro resistencia frente a un mundo lleno de oscuridad y mentira al que resistimos para no permitirle asimilarnos y en nuestra batalla contra el maligno, David le súplica a Dios que lo anime a seguir en sus caminos.

David sabe, como muchos de nosotros sabemos, que la senda que Dios nos llama a seguir no esta exenta de grandes dificultades, enfrentamos situaciones que a veces nos hacen flaquear e intentan detenernos o aplastarnos para no seguir caminando con nuestro Salvador y necesitamos el apoyo o sustento de Dios.

Este camino fue diseñado para cruzarlo o caminarlo con su ayuda. Nuestras propias fuerzas o nuestras buenas intenciones son insuficientes como insuficiente es la fuerza de un niño para cruzar una ciudad o como escasa es nuestra voluntad ante los apetitos de nuestra naturaleza caída. David sabía bien que necesitaba el poder de Dios en su vida.

La razón para pedir que Dios lo sustentara al caminar sus sendas, la explica bien en la última parte del texto que hoy meditamos. No quiere resbalar. En otras versiones dice que no quiere tropezar o no quiere caerse. La palabra va más allá de un tropiezo físico, David está pidiendo no fracasar. Pero no se refiere a cualquier fracaso, sino al que trae ruina.

Es un clamor por parte del rey de Israel porque dejar los caminos del Señor lo único que acarrea a la vida de las personas es desgracia, calamidad y una desventura de proporciones incalculables. No se trata de dejar sus caminos y todo bien como antes. No. El infortunio de quienes se atreven a tomar esa decisión es verdaderamente indescriptible.

Por eso David pide que lo sustente o en otras palabras que le de fuerza para seguir. Pidamos a Dios fuerzas para seguir en medio de lo que estemos viviendo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: