Sanbalat y los enemigos de nuestros proyectos

La Biblia dice en Nehemías 4: 1 Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos.

La reconstrucción de los muros de Jerusalén encabezada por Nehemías no fue una tarea fácil. Requirió de mucha voluntad por parte de los hebreos que retornaron con ese líder y sobre todo necesitó de carácter para enfrentar enemigos que se opusieron vehementemente a ese proyecto.

La labor que Nehemías desplegó en su destruida ciudad se topó con un formidable enemigo llamado Sanbalat. A lo largo de todo el libro de Nehemías este personaje es mencionado seis veces siempre en una actitud hostil y amenazadora por las acciones que se estaban emprendiendo en los muros de Jerusalén.

Sanbalat pronto tuvo seguidores llamados Tobías y Gesom que lo acompañaron en su proyecto de detener la edificación de las murallas que protegían la ciudad de Dios. Para ello recurrieron a uno de los instrumentos favoritos para desalentar cuando se hace una obra de gran envergadura: la burla contra los judíos.

Estos malvados estaban empeñados en detener lo que hacía Nehemías. Y reunieron hombres de naciones alrededor de Jerusalén para atacar a los judíos que reedificaban. Su cólera crecía conforme se recuperaba la protección de la ciudad elegida por Dios para hacer habitar su presencia.

Fue tanta su furia que un día encabezados por Sanbalat citaron a Nehemías a una reunión para “platicar”, pero en realidad su intención era dañarlo. Por supuesto Nehemías no acudió a esa reunión y al contario se puso a orar con todo el pueblo para que su proyecto llegara a buen puerto.

La historia de Sanbalat y Nehemías es una gran ilustración para recordarnos a todos que los mejores proyectos en nuestra vida siempre van a tener enemigos. A veces los enemigos será gente muy cercana a nosotros, pero al igual que Nehemías debemos seguir sin importar las burlas y amenazas que suframos.

Nehemías se sostuvo porque estaba convencido de que sus planes nacieron de Dios y eran respaldado por el Señor. Se sobrepuso a las burlas y amenazas y logró alcanzar su propósito para lo cual había dejado su empleo como copero del rey.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: