Los judíos durante la Gran Tribulación

La Biblia dice en Apocalipsis 7: 1-8

Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. 4 Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. 5 De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. 6 De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. 7 De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. 8 De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados.

Introducción

El capítulo siete es una pausa o intermedio entre el sexto y el séptimo sello. Es una breve disrupción para hablarnos de dos temas: 1. Los ciento cuarenta y cuatro mil judíos sellados y 2. Una multitud sin numero vestida de ropas blancas que han salido de la Gran Tribulación.

Los dos temas los abordaremos en dos estudios diferentes. Nos servirá para comprender que la historia de la iglesia es distinta al destino de los judíos. La iglesia es arrebatada antes de que comience la Gran Tribulación, mientras que los judíos la atraviesan y en medio de todos estos grandes sufrimientos son sellados para ser protegidos.

La razón por la que afirmó que los ciento cuarenta y cuatro mil sellados son judíos es porque así lo dice el libro de Apocalipsis. Se refiere a judíos y luego para distinguirlos de ellos habla de una gran multitud y justo el verso 7: 14 dice: Estos son los que han salido de la Gran Tribulación.

Para comprender esta enseñanza debemos tener en claro que la Escritura contiene promesas dirigidas exclusivamente a los hebreos. Frases como la plenitud de los gentiles en Romanos nos habla claramente que hay en la actualidad un tiempo para la salvación de los gentiles, pero cuando acabé ese tiempo vendrá la oportunidad de los israelitas.

Debemos saber distinguir exactamente que promesas son para la iglesia y cuáles están dirigidas estrictamente al nación hebrea. Muchos de los errores de interpretación de la Escritura nace justamente por no saber distinguir que bendiciones están señaladas para ellos y cuales para la iglesia.

Pero si en términos generales confundir las promesas de Dios para Israel y para la iglesia es una equivocación, cuando hablamos de la profecía bíblica los errores que se pueden cometer pueden ser todavía más graves porque hay pasajes que si se aplican a la iglesia, cuando corresponden a Israel harán de la enseñanza una verdadera confusión.

Antes de entrar de lleno al tema pongo a su consideración algunas diferencias sustanciales entre la iglesia e Israel.

A Israel se le dio como promesa una tierra física a la iglesia una heredad celestial.

A Israel se le prometió un reinado terrenal. A la iglesia reinar con Cristo.

Dios hizo pactos con Abraham y David. A la iglesia se le dio un solo pacto, el de Cristo.

Israel fue esparcido por todo el mundo. La iglesia nunca ha sido esparcida así.

Israel nació con el pacto Abrahámico y la iglesia nació en Pentecostés.

En la Escritura hay bendiciones exclusivas para Israel y otras exclusivas para la Iglesia.

A Israel se le dio la circuncisión como señal de pertenencia. La iglesia es salva por Cristo.

Podemos encontrar muchas otras grandes diferencias entre Israel y la iglesia. Con lo que podemos afirmar que la iglesia no es el “Israel espiritual de Dios”. La iglesia no canceló la misión y supervivencia de su nación. Al contrario una vez que la plenitud o totalidad de los gentiles conformen la iglesia, Israel será salvo, según leemos en Romanos 9-11.

Es sumamente importante señalar que la mención de los ciento cuarenta y cuatro mil sellados, señalados como integrantes de las doce tribus de Israel es una referencia clara al pueblo de Israel en la Gran Tribulación. Contemplarlos como hebreos es más fácil de explicar que espiritualizarlos para ajustarlos a una visión de la iglesia.

La confusión entre la iglesia e Israel se debió, entre otras razones, al hecho de que desde el año setenta después de Cristo Israel fue expulsado de su patria y fue hasta 1948 cuando regresó a ella. Toda la escatología bíblica tuvo como referente el hecho de que los judíos no tuvieron patria. Pensaron que se había extinguido. Y la iglesia parecía dominar.

Pero hace casi setenta años la historia dio un vuelco y los judíos retornaron a su patria. El reemplazo de la iglesia por Israel tuvo una gran contrariedad. Cómo explicar el retorno de judíos a su patria. Muy fácil cuando sabemos distinguir entre Iglesia e Israel.

Ellos esperan al Señor al igual que nosotros. Dios tiene un pacto con ellos que cumplirá. La iglesia tiene también promesas de parte del Señor que de igual manera cumplirá. Saber diferenciarnos con ellos nos ayudará a comprender mejor la Escritura y en particular el libro de Apocalipsis.

Los siete sellos:

Los 144 mil sellados: Los judíos durante la Gran Tribulación

A. Será resguardada de la destrucción masiva que vendrá
B. Serán salvados todos los siervos de Dios

Hay una verdad innegable en toda la historia de Israel: han sido perseguidos desde siempre. Los grandes imperios siempre han tenido un trato hostil para con ellos. Babilonia, Roma, España, Alemania son solo algunos ejemplos de lo maltratados que han sido los hebreos a lo largo de su historia.

Durante la Gran Tribulación ocurrirá lo mismo. Serán perseguidos. Mateo 24 nos dice que habrá una persecución cual nunca ha habido. Los seis sellos que se han abierto han dado paso a una destrucción sobre el mundo. Antes de que se haga más grande Dios se ocupará de su pueblo.

A. Será resguardada de las destrucción masiva que vendrá

Nuestros versos de estudio de este día dicen así:

Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles,

Antes de llegar el séptimo sello que abre la serie de siete trompetas, Juan contempla en la visión a cinco ángeles. Cuatro de ellos dispuestos ya as seguir dañando la tierra, el mar y los árboles, pero el quinto los detiene con una orden para que no sigan con la destrucción que Dios les ha ordenado.

Es evidente que entre el sexto y séptimo sello hay una pausa en el severos juicios de Dios sobre la tierra para atender a su pueblo y resguardarlo de la destrucción masiva que a continuación se presenta.

Sin la intervención de Dios ni el pueblo de Israel sería salvo. Es un caso muy parecido al de Noé. Dios tuvo que intervenir para que la familia de Noé se salvara a través de la construcción del arca. En la Gran Tribulación habrá salvos. Serán los judíos y serán una multitud que pagará con su vida. Según leímos en 6: 9-10.

B. Serán salvos los siervos de Dios

La mención de las doce tribus deja en claro que se refiere al pueblo de Israel a quienes Juan identifica como “siervos de Dios”, es decir son hombres y mujeres que han comprendido sustancialmente el sentido de la existencia: servir a Dios con el corazón y por esa razón son sellados.

El sello que se pone en su frente es símbolo de protección del Señor. Es una manera de resaltar el cuidado que Dios tiene con su pueblo. Que siempre ha tenido y que gracias a esa protección no ha sido destruido o aniquilado como han querido sus enemigos hacerlo, mencionados líneas arriba.

Muchos comentaristas trataron de identificar a la iglesia en estas doce tribus basados en pensar que la iglesia es el Israel espiritual de Dios, pero es muy complicado sostener esta tesis porque implica asegurar que la iglesia pasará la Gran Tribulación y en el quinto sello hemos señalado que eso no ocurrirá.

En la actualidad hay un problema para los biblistas a la hora de identificar a las doce tribus porque después de la cautividad en Asiria las diez tribus del norte desaparecieron del mapa, están dispersas. En la actualidad algunos solo logran identificar a las dos tribus del reino de Judá: la tribu de Benjamín y Judá.

Lo que es cierto es que su mención en este pasaje revela que Dios sabe donde están y en los tiempos finales las retornará a su tierra. A todas. La ausencia de la tribu de Dan en esta lista y la mención de la tribu de Leví ha provocado muchos comentarios, sin embargo pienso que será una pregunta que será contestada en los cielos.

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