La destrucción del equilibrio en la Tierra

La Biblia dice en Apocalipsis 8: 6-13

6 Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. 7 El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde. 8 El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 9 Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. 10 El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 11 Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. 12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. 13 Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: !!Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!

Introducción

Las siete trompetas abarcan del capítulo ocho al capítulo quince del libro de Apocalipsis. Las primeras cuatro trompetas que estudiaremos en esta ocasión nos conducen a revisar los cataclismos naturales que atravesará la generación que viva durante esos años. La frase que se repite de manera reiterada en estas cuatro trompetas es “una tercera parte”.

Los hombres serán castigados gradualmente. No será un castigo definitivo sino tortuoso, por partes para que la zozobra sea lenta y agónica. ¿Es cruel Dios con estas acciones? De ningún modo. Porque a todos les ofrece su amor de manera gratuita, si lo reciben son salvos, si lo rechazan ellos mismos eligen el camino de destrucción.

Las cuatro primeras trompetas anuncian la destrucción del hábitat humano. La Tierra será afectada en una tercera parte. Pasarán por una modificación sustancial los bosques y la hierba verde, las aguas saladas o los mares, las aguas dulces y manantiales y finalmente la luz natural dejará de ser también en una tercera parte.

Un biólogo sabe perfectamente que afectar bosques, mares, ríos y manantiales, así como la luz natural es un golpe demoledor a la vida en la tierra que se sustenta justamente de ese equilibrio que la creación guarda de manera perfecta para permitir la vida en el globo terráqueo.

Juan nos ofrece la visión que tuvo de lo que ocurriría en la Gran Tribulación. El juicio de Dios tendría actividad directa sobre los elementos naturales que dan sustento a la vida de los seres humanos dentro de la creación. Cualquier modificación al equilibrio a lo que sucede en la naturaleza trastoca gravemente su funcionamiento.

Durante los juicios de Dios sobre la tierra los seres humanos verán grandemente afectada su casa. El hogar de miles de millones de seres humanos sufrirá cambios y transformaciones que poco a poco se hará inhabitable.

Las siete trompetas

La destrucción del equilibrio en la Tierra

A. Primera trompeta: una tercera parte de los bosques 
B. Segunda trompeta: una tercera parte de la vida marina 
C. Tercera trompeta: una tercera parte del agua dulce 
D. Cuarta trompeta: una tercera parte de la luz natural

La tierra tiene un equilibrio perfecto porque fue diseñado por Dios. Su Arquitecto la construyó de tal manera que tiene la luz necesaria para la sobrevivencia del género humano. Tiene los climas que hacen posible la existencia humana sin que los hombre logren apreciar esta gran bendición.

Los seres humanos se percatan de lo que tienen cuando comienzan a darse cuenta que se ha perdido. Eso sucederá durante los grandes juicios de Dios que anuncia el libro de Revelación o Apocalipsis. De la noche a la mañana la tierra cambiará para siempre.

A. La primera trompeta: una tercera parte de los bosques

Dice el verso siete de nuestro estudio: .

El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.

Juan dice que la tercer parte de los bosques serán quemados y toda la hierba verde quedará incinerada. Este hecho provocará modificaciones muy graves en el hábitat humano porque sin ser expertos en el tema de los bosques, podemos saber que esa parte de la creación cumple con muchos propósitos.

Uno de ellos es que regula el clima. Las temperaturas cambian en función del cuidado que se tiene de los bosques porque cuando se talan, el clima se hace más seco y sí se quema una tercera parte de ellos es obvio que el cambio climático será drástico con sus consiguientes complicaciones.

Otro de los grandes beneficios de los arbolados en la tierra es que producen oxígeno. No de en balde los especialistas en el tema señalan a los bosques como los pulmones de la Tierra. Se dice que genera dos o tres veces más oxígeno que cualquier cultivo de igual superficie.

B. Segunda trompeta: una tercera parte de la vida marina

Dicen los versos ocho y nueve del capítulo ocho de nuestra enseñanza:

8 El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 9 Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida.

La segunda trompeta utiliza una figura retórica para señalar que la tercera parte del mar sufrirá un cambio sustancial porque morirán una tercera parte de los seres que viven en él, pero además quedará destruida una tercera parte de las naves o barcos que se mueven en el mar.

Para darnos cuenta del tamaño de la calamidad que anuncia Juan para el tiempo de la gran tribulación, aquí un dato sobrecogedor: El océano es una fuente vital de proteína animal para mil millones de personas en el mundo. Si hoy fuera el sonido de esa trompeta más 300 millones de personas perderían totalmente la fuente de su sustento.

Sin contar que los mares u océanos tienen también funciones primordiales en la conservación del medio ambiente porque intercambia calor mediante vientos y corrientes de aire que allí se producen.

C. Tercera trompeta: una tercera parte del agua dulce

Apocalipsis 8: 10-11 dice así: 10

El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una estrella,ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 11 Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas.

La falta de agua es funesta en cualquier tiempo de la historia de la humanidad. El hecho de que una tercera fuente de los ríos y manantiales se conviertan en aguas amargas nos revela una situación muy crítica para millones de seres humanos que están diseñados para beber una clase de agua muy particular.

La humanidad no puede consumir cualquier clase de agua. La de los mares no le sirve, en cambio la de los ríos y manantiales es exactamente la que requiere para sustentarse. El ajenjo es una planta nativa de la región del medio oriente. Es amarga y en la Escritura es utilizada para referirse a las calamidades en la vida de los seres humanos.

El hecho de que Juan la utilice para nombrar la estrella que cae sobre ríos y manantiales nos ayuda a comprender la clase de desgracia que se avecina para el género humano.

D. Cuarta trompeta: una tercera parte de la luz natural

12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche.

Por ocho horas la tierra no tendrá luz natural porque el sol, la luna y las estrellas serán heridas para que no den luz una tercera parte del día y una tercera parte de la noche.

Algunos relacionan este castigo a los seres humanos que rechazaron creer en Cristo como una reminiscencia de lo sucedido en las diez plagas de Egipto. Uno de esos azotes provocó que los egipcios quedarán en completa oscuridad, pero ellos sufrieron todo el día las tinieblas, en la gran tribulación sufrirán por una tercer parte del día y de la noche.

Es tan dramático lo que sucederá en esos días que antes de que suene la quinta trompeta Juan tiene esta visión:

13 Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: !!Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!

Los ayes son lamentos por los dolorosos sucesos que se viven. Juan dice que las últimas tres trompetas son tan duras que el ángel se lamenta por ello.

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