Hijos sin corrección

La Biblia dice en Proverbios 29: 17 Corrige a tu hijo, y te dará descanso y dará alegría a tu corazón.

Me he cimbrado con la trágica historia de David y su hijo Absalón, que la Escritura retrata con tal exactitud, porque en ella encontramos el resultado de dejar a los hijos sin corrección, disciplina y dejarlos someterse a sus caprichos y hacer de su vida una existencia sin límites y castigos.

David quería demasiado a su hijo Absalón. Le perdonó haber matado a Amnón, quien abusó de su hermana Tamar. Le perdonó haberlo avergonzado ante todo el pueblo al tomar frente a Israel a sus concubinas. David quería a su primogénito sin darse cuenta que ese hijo en realidad era un malvado.

El rey de Israel no se percató que su hijo era voluntarioso. Creció sin corrección y en su vida adulta dio rienda suelta a sus deseos y pasiones, sin que nadie le dijera nada y el resultado fue una muerte prematura que relata el 2º Libro de Samuel donde se habla que murió a manos de Joab cuando intentó tomar el reino de su padre.

Cuando David se enteró de su muerte. Lloró y gritó por su hijo, sin darse cuenta que esa actitud enardeció a su pueblo y a su general que peleaba por él. Fue tal la indignación de Joab que le dirige unas durísimas palabras para hacerlo reaccionar sobre su hijo Absalón que había procurado matarlo. Le dijo lo siguiente:

Entonces Joab vino al rey en la casa, y dijo: Hoy has avergonzado el rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, y la vida de tus hijos y de tus hijas, y la vida de tus mujeres, y la vida de tus concubinas,

amando a los que te aborrecen, y aborreciendo a los que te aman; porque hoy has declarado que nada te importan tus príncipes y siervos; pues hoy me has hecho ver claramente que si Absalón viviera, aunque todos nosotros estuviéramos muertos, entonces estarías contento. 

Levántate pues, ahora, y ve afuera y habla bondadosamente a tus siervos; porque juro por Jehová que si no sales, no quedará ni un hombre contigo esta noche; y esto te será peor que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora. 2º Samuel 19: 5-7.

Absalón ni le dio descanso, ni le dio alegría al rey David porque fue un hijo que creció sin corrección. La corrección pone freno a los apetitos de los hombres. Les hace ver que el mundo no rueda entorno a ellos. A los hijos se les forma para disfrutarlos o se les deja hacer lo que quieran para sufrirlos.

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