La fe de principio a fin

La Biblia dice en Romanos 1: 17 Porque en ºel evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

El apóstol Pablo estaba convencido de que el evangelio que predicaba era el instrumento único que Dios había diseñado para justificar a judíos y gentiles. En otras palabras que las buenas nuevas de salvación eran el mecanismo exclusivo para declarar justificados o sin culpa a todos los hombres frente al Creador.

Decirlo ahora resulta menos complicado que cuando Pablo escribió la carta a los Romanos porque en aquellos días se libraba una descomunal lucha entre este mensaje sencillo y profundo, relevante y de alcance mundial, frente al judaísmo y politeísmo de hebreos, griegos y romanos y todas las naciones que escuchaban por primera vez de Dios.

No por nada, el libro de Romanos o la carta a los Romanos constituye la piedra de toque del cristianismo. Fue escrita por Pablo para presentar una férrea defensa de la fe como la única palanca para impulsar al hombre del pecado y arrojarlo a los brazos de su Creador y así heredar vida eterna.

El evangelio es la revelación de la justicia de Dios. ¿Cuál justicia? Declarar al hombre libre de culpa cuando decide confiar en la obra de salvación de Cristo Jesús, quien nació, vivió, murió en la cruz del calvario por los pecados de toda la humanidad y que resucitó al tercer día para traer el perdón a hombres y mujeres.

Pablo dice claramente que esa justicia se revela por fe y para fe. Me gusta como traduce esta frase la versión de la Biblia Dios Habla Hoy porque dice así: “el evangelio nos muestra de qué manera dios nos hace justos: es por fe, de principio a fin” con lo que subraya que la fe es la manera como podemos presentarnos justos ante Dios.

Esta verdad aparentemente novedosa en esos días y también en estos días en verdad ya había sido revelada a Habacuc quien escribió cinco siglos antes que: El que por la fe es justo, vivirá. La fe es el conducto o medio a través del cual el hombre se salva del pecado y del infierno. Es decir en la obra redentora de Cristo y no en sus buenas obras.

Pablo quería y quiere dejar bien en claro la relevancia de la confianza en Dios. En un mundo donde los hombres buscan que sus acciones sean justificados ante Dios, la fe se levanta como el instrumento que Dios ha diseñado para que todos puedan acceder al perdón divino como una muestra perfecta del amor de Dios para todos.

Al comenzar su carta, a Pablo le interesaba sobremanera que sus lectores tengan claro que tratará un tema fundamental para la vida cristiana. Nuestra vida se centra en la obra de Cristo en la cruz. A partir de allí construimos todo. Fuera de ese evento nada es posible en la vida del creyente.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: