El Señor se reirá de los impíos

Salmos 37: 12-13

Maquina el impío contra el justo y cruje contra él sus dientes; el Señor se reirá de él porque ve que viene su día.

Introducción:

Hemos concluido los mandamientos que tenemos que obedecer ante la temporal victoria de los impíos y ahora David se dispone a presentarnos todas las acciones que los injustos pretenderán contra nosotros. El conflicto es real, pero el triunfo está del lado de los hijos de Dios.

El salmo treinta y siete no sólo nos enseña lo que debemos hacer cuando el malvado parece irle muy bien, a pesar de su maldad. También nos enseña el conflicto real y verdadero que existe entre los impíos y los justos. La virtud de este salmo radica precisamente en que muestra el conflicto entre ambos.

La Biblia no niega ni esconde esta realidad. Los malvados buscan dañar a los piadosos por las más diversas razones: desde la molestia porque su conducta es censurada o porque la sola presencia de hombres y mujeres honrados u honestos incómoda a los practicantes del mal.

A partir de esta noche estudiaremos el conflicto que el capítulo del libro de los salmos plantea para conocer y sobre todo para tener registrado que nuestra fe, si bien es verdadera, también es cierto que de tiempo en tiempo enfrentaremos hombres y mujeres perversos y pervertidos que nos querrán hacer daño.

El Señor se reirá de los impíos

  1. Porque conspiran contra el justo
  2. Porque odian al justo
  3. Porque se aproxima su hora (del impío)

Para la palabra “reirá”, el hebreo utiliza la raíz “sachaq” que en el Antiguo Testamento se traduce como “bromear”, “burlarse”, “jugar” y “divertir”. Cuando David dice que el Señor se reirá de los impíos lo que quiere decirnos es que Dios jugará con ellos, se divertirá con ellos para terminar burlándose de sus planes y maquinaciones.

Es una expresión dura para esta clase de personas: los malvados, malos o impíos. La palabra impío se origina de la raíz hebrea rasha que se traduce como malo o maligno. Su plural es la palabra hebrea “rashaim” que se traduce como malvados o malos y a veces también pervertidos.

De esta clase de personas es de las que Dios se reirá.

Porque conspira contra el justo

La palabra “maquina” que la versión Reina Valera utiliza en el versículo doce se traduce de diferentes maneras: atenta, trama ardides, conspira, trama hacer daño y se enfurece. La palabra procede de la raíz hebrea “zamam” que en esa versión se traduce como idear, planear, trazar y proponer y tramar.

Cuando se trata de dañar al justo el impío idea, planea y traza un plan que le haga el mayor de los daños. Un ejemplo de esta clase de ardid lo podemos encontrar en el caso de Saúl y del propio David cuando al perseguir al hijo de Isaí, el monarca de Israel, le quitó a su esposa Mical y se la dio por mujer a Palti.

En la Biblia encontramos muchos ejemplos de esta clase de personas queriendo dañar a los hombres de Dios. En el caso de Mardoqueo encontramos que Amán le quiso hacer daño y planeo matarlo diseñando un horca muy alta para colgar allí al varón judío que defendía a los hebreos en Susa la capital del reino de Asuero.

La palabra conspirar es tal vez la más adecuada porque implica algo bien planeado. No una decisión tomada a la ligera o sin pensar. Todo lo contrario el impío busca la mejor manera de dañar al hombre piadoso.

Porque odia al justo

El Señor se reirá del impío porque odia al justo. Así debemos entender la frase o expresión retórica “cruje contra él sus dientes”. El malvado o malo odia al bueno o bondadoso. El conflicto no es nuevo ni acabará de inmediato. El pleito es tan antiguo como antiguo es el mundo.

El mejor ejemplo de este odio enfermizo lo encontramos en la historia de Caín y Abel que el evangelista Juan explica muy bien cuando dice las razones por las que Caín mató a su hermano. Lo mató porque sus obras eran malas y las de su hermano eran justas. (1ª Juan 3:12).

Ese odio es el mismo odio que el impío tiene contra el justo, pero el Señor siempre sabe librar a sus hijos. La frase “cruje sus dientes” es una frase constante en el libro de los salmos Job 16:9, Salmos 35:16, 37:12, 112: 10 y Lamentaciones 2:16 siempre para referirse al deseo de dañar a alguien, en esta caso a los justos.

Porque se aproxima su hora

La preeminencia o prominencia de los malvados no es eterna o para siempre. Es solo temporal. La frase “porque ve que viene su día” que traducimos para nuestro bosquejo como “se aproxima su hora” es una sentencia que Dios ha establecido para los malvados de todos los tiempos.

Hitler uno de los más malvados y ruines hombres de la historia, aunque hizo mucho daño, duró muy poco y finalmente sus días acabaron en medio del más tremendo desprecio que luego de casi ochenta años su nombre y acciones siguen igual de repudiadas que en su tiempo.

Ningún impío por más alto que se encumbre durará para siempre. Sus días están contados. Algunos durarán un poco más que otros, pero a todos les llegará su día, justo cuando nuestro buen Dios, así lo determine.

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