¿Qué debo hacer para ser salvo?

Las cinco solas de la Reforma protestante

Y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y será salvo, tú y tu casa.”

Hechos 16: 30-31

El tema central de la Biblia es la salvación de los hombres. El pecado destruyó la comunión de Dios con Adán y a partir de allí la historia de la humanidad es un relato del ser humano apartado de Dios y profundamente necesitado de un Salvador que lo libre de la condenación.

La pregunta del carcelero de Filipos es la interrogante que millones de personas se han hecho a lo largo de la historia y la respuesta ha sido siempre la misma, pero por mucho tiempo la contestación fue equivocada. La iglesia católica elaboró una serie de obras humanas para que el hombre alcanzara con su esfuerzo su salvación.

Por supuesto que jamás el hombre alcanzará por si mismo su salvación. La única solución la tiene Dios que por medio de Jesucristo ofrece a todos los hombres eterna salvación de manera gratuita.

Una de las grandes virtudes de la Reforma protestante es que la pregunta ¿qué debo hacer para ser salvo? Fue que contestó de manera impecable a la duda que tenía ese hombre y que siempre han tenido hombres y mujeres.

La herencia de la Reforma de Martín Lutero es que explicó en términos sencillos esa pregunta con cinco solos.

  1. Solo gracia Romanos 5:8
  2. Solo fe Efesios 2:8-9
  3. Solo Cristo 2 Tim. 2:5
  4. Solo Biblia 2 Tim. 3:16
  5. Solo a Dios la gloria Romanos 11:36

Solo gracia

Romanos 5: 8 dice: Más Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros.

La gracia de Dios es un acto unilateral es decir de una parte entre dos que expresa su amor y compasión hacia la otra para demostrarle su amor, compasión y misericordia, aún cuando no lo merece por su lamentable condición o ignorancia, pero a pesar de ello es objeto de un acto de bondad.

La gracia es un don de Dios que en términos sencillos consiste en otorgar un favor a quien no lo merece. De allí que una de las definiciones de la palabra gracia es precisamente favor inmerecido.

Solo fe

Dice Efesios 2: 8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe.”

La única manera de alcanzar la salvación es por la fe, fe entendida como confianza de que la muerte de Cristo por nosotros fue para ocupar el lugar que nosotros teníamos que ocupar por la maldad en nuestra vida, pero que de manera voluntaria el Señor se entregó por nosotros.

Nunca será un logro humano la salvación por más obras buenas que tenga porque generalmente una persona con infinidad de buenas obras llega a llenarse de orgullo y soberbia por “hacer mucho”. No, la salvación es un logro de la fe y confianza en un Dios perdonador.

Solo Cristo

Dice la 1ª Carta de Pablo a Timoteo 2:5-6: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.”

El único acceso directo a Dios es Jesucristo. Ni la virgen María ni los santos ni nadie más puede ser un intermediario entre el ser humano y el Señor. Esta es una verdad que nos ayuda a hacer a un lado todo aquello que quiera interferir en una relación directa con Dios.

Solo Biblia

Dice la Biblia en 2ª Carta de Pablo a Timoteo 3:16-17: “Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

La Biblia es suficiente para enseñar el camino a Dios. Nada más puede servir al hombre como brújula para llegar al cielo. Ni la tradición ni otro tipo de libros pueden desplazar u ocupar el lugar preponderante que tiene la Escritura para enseñar a las personas el camino a la vida eterna.

En los tiempos de Martín Lutero, como los de hoy en día, el catolicismo había creado y diseñado una serie de tradiciones y escritos que no solo hacían a una lado la palabra de Dios, sino que abiertamente la contradecían.

Solo a Dios la gloria

Dice la Biblia en Romanos 11:36 “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él se la gloria por los siglos. Amén.”

El único digno de gloria ha sido, es y será por siempre es Dios. Nada ni nadie puede ocupar el lugar de honor que Dios tiene porque solo él es santo y majestuoso por siempre. Todo lo que existe es de él. Él es el dueño de la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan.

Por él son todas las cosas. Con la voz de su palabra fueron creadas todas las cosas las que hay en la tierra y las que hay en los cielos, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados y potestades, todo fue creado por él y nada hubiese sido hecho si no fuera por él.

Todas las cosas son para él porque él es el alfa y la omega, el principio y el fin. El Señor merece todo.

Por todo lo anterior solo a Dios debemos dar gloria. Nunca a otro ser humano u otra cosa sino al Creador que es bendito por los siglos.

 

 

 

 

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