Demuele China gran iglesia cristiana

BEIJING. Autoridades chinas derribaron una enorme iglesia cristiana perteneciente a una conocida comunidad evangélica, en un reflejo de las largas tensiones entre grupos religiosos y el gobernante Partido Comunista, oficialmente ateo.

Fuerzas paramilitares de la Policía Popular Armada utilizaron excavadoras y dinamita el martes para destruir la iglesia Lámpara Dorada en la ciudad de Linfen, en la provincia de Shanxi, según testigos y activistas en el extranjero.

Las autoridades colocaron explosivos en una capilla subterránea para echar abajo el edificio, según China Aid, un grupo activista cristiano con sede en Estados unidos.

En señal de protesta, un centenar de personas se concentró frente a las oficinas del gobierno local con pancartas como “Protección al derecho de libertad religiosa” y con gritos de “Libertad de religión”, añadió China Aid.

Una semana antes de la demolición, las autoridades ya habían cerrado la iglesia y prohibieron la entrada a los fieles tras informar de que se trataba de una construcción ilegal y que iba a ser derribada.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La congregación, que tiene más de 50 mil miembros, ha chocado durante años con el gobierno. Cientos de policías y personas contratadas destrozaron el edificio y confiscaron Biblias en otro incidente en 2009 que terminó con largas penas de prisión para líderes de la Iglesia evangélica.

Entonces se acusó a los líderes del grupo de ocupar ilegalmente terrenos agrícolas y alterar el tránsito al reunirse, según medios estatales.

Se cree que hay unos 60 millones de cristianos en China, muchos de los cuales rezan en congregaciones independientes como la Lámpara Dorada. La creciente popularidad de iglesias no aprobadas por el estado ha provocado el descontento de las autoridades locales, que recelan de cualquier amenaza al rígido control social y político del partido.

En teoría, la constitución china garantiza la libertad religiosa, de modo que con frecuencia las autoridades locales utilizan tecnicismos para atacar a las iglesias sin registrar. Algunos de los cargos más habituales afectan a leyes urbanísticas, al uso del suelo o a alteraciones del orden.

Millones de cristianos, budistas y musulmanes oran en recintos autorizados por el estado.

El periódico estatal Global Times, que citó a un funcionario local no identificado, dijo que el motivo oficial para la demolición era que el templo no contaba con los permisos necesarios.

Los grupos religiosos deben registrarse ante las autoridades religiosas locales, según el reporte. La iglesia se construyó de forma ilegal hace casi una década incumpliendo las normas urbanísticas, añadió el diario.

Imágenes distribuidas por China Aid mostraban el campanario y la cruz de la iglesia envueltos en una gran pila de escombros.

Un pastor local en una iglesia cercana, que habló bajo condición de anonimato, dijo que había visto muchos policías paramilitares en torno a la iglesia, que fue desmantelada por maquinaria pesada. Después oyó una sonora explosión, indicó el pastor.

La iglesia del Candelero Dorado es el segundo derribo en el último mes, ya que el pasado 27 de diciembre otra iglesia fue destruida en la ciudad de Xian, en la provincia central de Shanxi.

China Aid denunció que el Gobierno chino ha emprendido en repetidas ocasiones acciones contra las iglesias que se niegan a registrarse para evitar el control gubernamental.

Así, alertó de la preocupación que existe entre la comunidad cristiana ante la posibilidad de que el Gobierno empiece a ordenar la destrucción masiva de edificios religiosos en todo el país con la nueva legislación para religiones que entrará en vigor el próximo mes.

En China existen entre ocho y doce millones de católicos divididos entre los pertenecientes a la Iglesia oficial “Patriótica”, controlada por el Gobierno comunista, y la clandestina, en comunión con Roma y perseguida por Beijing, además de un número desconocido de cristianos de diversas confesiones protestantes.

Durante el Gobierno del actual Presidente chino, Xi Jinping, ha habido un aumento de las presiones del régimen contra las creencias religiosas, como la retirada masiva de cruces cristianas en el este del país o numerosas medidas de limitación de la fe islámica en el noroeste, bajo la excusa de la lucha contra el yihadismo.

Con información de AP Y EFE

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: