Busca Papa salvar Iglesia chilena

Carlos E. Cué y Rocío Montes

SANTIAGO, CHILE. El Papa Francisco llegó ayer a esta capital chilena con una misión diferente a otras visitas en Latinoamérica: salvar a la Iglesia debilitada.

Con crecientes escándalos de abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes y una sociedad cada vez más laica, este país es -junto con Uruguay- una de las naciones con menor número de católicos en la región.

“Para mí no será un viaje difícil. Estudié aquí y tengo muchos amigos y conozco bien Chile”, trató de minimizar el Papa de camino al país.

El acorralamiento que vive la comunidad católica es tan evidente que ni siquiera sus máximos responsables lo niegan.

“El Papa va a encontrar una Iglesia que está en crisis”, admitió al periódico local La Tercera Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago, pocas horas antes de la llegada del Papa.

“Y no niego que parte se debe a una situación concreta que ha vivido estos años la Iglesia en Chile, con los casos de abusos. Son casos gravísimos”, agregó.

El asunto de los abusos es uno de los más sensibles de la visita, incluso decenas de manifestantes recibieron al Pontífice entre protestas al respecto.

En los últimos años se han producido más de 80 denuncias por estos casos, y una de ellas es especialmente delicada porque el Pontífice nombró obispo de Osorno a Juan Barros, al que las víctimas del sacerdote Fernando Karadima, condenado y apartado de la Iglesia, reprochan su cercanía al abusador.

Francisco llegó a decir que Osorno sufre “por tonta”, porque “no hay ninguna prueba” contra Barros, al que siempre ha defendido.

Además, la visita se ha ido complicando poco a poco hasta el punto de que han surgido grupos que han atacado cinco iglesias y rechazan el coste de la visita papal.

Chile pierde fieles católicos de forma acelerada. En una reciente encuesta regional, el

Latinobarómetro, se detalla que mientras en Paraguay el 89 por ciento de los ciudadanos se declara católico -80 en México y 73 en Colombia o Perú- en Chile baja al 44 por ciento.

Pero lo más inquietante es que no hay una competencia con los evangelistas, sino que el verdadero rival es el ateísmo, ya que el 38 por ciento de los chilenos dice que no tiene ninguna religión, un récord regional que dobla la media.

Ante este panorama, Francisco tendrá que hacer frente a esas denuncias.

Además, la visita es muy diferente a la última llegada de un Papa a Chile, en 1987, cuando Juan Pablo II viajó en plena dictadura.

Fernando Karadima, sacerdote señalado por escándalos de abusos sexuales

Debilitamiento

La Iglesia católica en Chile está perdiendo fieles. Estas son algunas razones.

– Escándalos de abusos sexuales, de los que es el sacerdote Fernando Karadima es señalado como principal artífice, quien pareció ser protegido por sus superiores.

– El nombramiento por Francisco a Juan Barros como obispo de Osorno, quien es señalado por encubrir a Karadima.

– El contraste entre los obispos que actuaron contra la dictadura con los obispos de la actualidad, quienes no han tenido suficiente autoridad moral.

– Las posturas de la Iglesia en contra del divorcio y del aborto en el país.

En 2015 lanzaron una película basada en las acusaciones contra Karadima

Con información del EL PAÍS.

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