Falsos cristos

Dice la Biblia en Mateo 24:5

“Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y a muchos engañarán.”

Jesús advirtió a sus discípulos y a nosotros que su regreso a la tierra estaría antecedido por diversas señales y que habría que tener mucho cuidado y precaución porque las probabilidades de ser engañados en ese tema eran y son demasiado altas y la primera que pone en la lista es la aparición de falsos cristos o falsos mesías.

Aunque suene descabellado, Jesús estaba advirtiéndonos del peligro de nuestra fe ante la aparición de hombres que abiertamente dirían que ellos eran Cristo y no erró al prevenirnos sobre esta clase de personajes que sí han aparecido y aparecerán con una finalidad muy clara: desvirtuar el retorno triunfal de nuestro Señor.

A principios de este siglo un hombre llamado José Luis de Jesus Miranda dijo que era Cristo y comenzó una secta que se llamó “creciendo en gracia”. Anunció el Armagedón y aseguró que el fin estaba cerca. Ni lo uno ni lo otro ocurrió, pero quedó para el registro su temeraria afirmación de ser el Mesías. Por cierto murió en el 2013.

Cuando el Señor dijo que se levantarían muchos engañadores no lo dijo ni por ociosidad, ni por tender un manto de misterio a su vuelta a este mundo. Todo lo contrario, lo hizo para hacer saber a la iglesia que debería estar muy atenta ante esta clase de mentes pervertidas que pretenden desprestigiar ese evento tan relevante.

El objetivo de esta estrategia del maligno es clara. Entre más personas se postulen como el Cristo, mayor será el daño que hagan a la doctrina de su regreso. Es obvio que entre más hombres aparezcan blandiendo sus credenciales como el verdadero Mesías la gente tomará esa verdad como decimos en Oaxaca: como una “vacilada” o como un juego.

El hecho de que aparezca un Cristo por aquí y otro por allá le resta la seriedad e importancia que debe tener esa enseñanza y nadie más interesado en lograr esta confusión que el maligno porque así desacredita una verdad que es base y fundamento de la iglesia cristiana.

Pero la aparición de falsos cristos es una señal inequívoca que la iglesia vive sus últimos días sobre la tierra y eso en lugar de ser motivo de tristeza o temor, debe ser razón suficiente para alegrarnos porque pronto el Señor volverá por nosotros para llevarnos de regreso a casa.

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