Expectativas

Dice la Biblia en Proverbios 13: 12

“La esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido.”

Hace ya varios año me ocurrió la siguiente anécdota:

Presenté mi examen para ingresar a una institución educativa. Llegué puntual el día y hora del examen. Al final salí con más dudas que certezas sobre las respuestas que había contestado y empecé a esperar los resultados de la prueba que según los aplicadores los conoceríamos quince días después.

Esos quince días pasaron para mí tan lentos y mi expectativas sobre mi aprovechamiento fueron un suplicio para mi corazón. Finalmente llegó el día en que los resultados se presentaron. Acudí a primera hora y busque, en medio de un tumulto de estudiantes, con mi corazón a punto de salirse de mi pecho mi nombre. Pero no lo encontré.

Regresé a casa cabizbajo y mi madre me vio y no tuve nada que decirle, pero me dijo con voz esperanzadora “¿buscaste bien? Yo le dije que sí, pero ella insistió y me obligó a ir con ella para buscar de nueva cuenta. Llegué y ya nadie estaba y las listas se podían revisar con toda la calma del mundo. Y sí la corazonada de mi madre fue certera: allí estaba mi nombre.

En unas horas pase de una esperanza que se demoró y me atormentó al deseo cumplido de estudiar en esa escuela.

La Biblia Dios Habla Hoy traduce el texto que hoy meditamos de la siguiente manera: “Esperanza frustrada, corazón afligido, pero el deseo cumplido es como árbol de vida.” En tanto que la versión Traducción al lenguaje actual señala: “¡Que tristeza da que los deseos no se cumplan! ¡Y cómo nos llena de alegría ver cumplidos nuestros deseos!”.

El proverbista nos hace reflexionar sobre lo difícil que resulta siempre esperar. Sufrimos y se sufre mucho cuando se espera algo que tarda porque la duda y la incertidumbre se apodera de nuestro corazón. Es interesante saber que la palabra “esperanza” que utiliza aquí el salmista procede de la expresión “tocheleth” que se traduce también como expectativa.

Todos en muchos momentos tenemos expectativas sobre algún asunto, tema, persona o circunstancia y mientras se cumplen nuestras expectativas nuestro corazón sufre y conforme avanza el tiempo y la expectativa no se cumple nuestro ser interior vive atormentado hora tras hora y día tras día.

En sentido contrario o en el extremo opuesto las expectativas cumplidas se convierten en un árbol de vida para quienes logran ver cristalizados sus sueños y anhelos porque disfrutan y se alegran al ver alcanzados los deseos de su corazón y esto los llena de fuerza y motivación para seguir adelante.

Salomón nos remite a esta experiencia humana con dos propósitos: 1. Aprender a distinguir cuando vivimos ambas experiencias, pero también 2. Comprender a quienes se encuentran pasando ambos trances.

Bendecidos en Cristo.

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