También por las noches 

Dice la Biblia en el Salmo 134: 1

“…los que en la casa del Señor están por las noches…”.

Los cánticos graduales, como se les conoce a los salmos del 120 al 134, concluyen con un llamado a los levitas y sacerdotes que tenían la obligación y el deber de permanecer en las noches primero en el Tabernáculo, y posteriormente, en el Templo de Jerusalén, para velar y permanecer atentos, en cumplimiento a las ordenanzas de Moisés.

La noche era también útil para acercarse a Dios y quienes tenían la responsabilidad de cuidar del recinto sagrado de los judíos cuando el día declinaban, debían de permanecer siempre cuidadosos de adorar y alabar a Dios, aún cuando la fatiga y el cansancio los doblegara.

Con ello el salmista quería dejar claramente establecido que no importaba la hora de adorar a Dios, podía ser en la mañana o podía ser en la noche y quienes lo hacían de noche estaban llamados a hacerlo con el mayor esfuerzo y empeño, como si fuera en el día mismo.

El final del día quedaba, entonces, como una oportunidad para tener comunión con su Dios. De allí el llamado para hacerlo levantado sus manos para evitar dormitar.

En tiempos en que los creyentes ya no solo son cristianos de domingo, sino también de domingo sólo por la mañana, las palabras del salmista nos llaman a esforzarnos y buscar más Dios.

Será muy satisfactorio recibir la bendición del Creador de los cielos y la tierra por hacer ese tipo de esfuerzo.

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