Salmo 51: David quiere recuperar su comunión con Dios

Dice la Biblia en Salmos 51: 10-14

10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
12Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
13Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.

Introducción

El genuino arrepentimiento que David experimentó luego de su pecado con Betsabe lo llevó a reconsiderar seriamente su relación con Dios. Fue una especie de balance entre lo que perdió al ofender a Dios y lo que necesitaba recuperar para volver a tener la dulce comunión que disfrutaba con Dios.

En cada una de sus palabras y peticiones, David le confió a Dios su pesar, le expresó su decaimiento y le rogó con todo su ser que se apiadará de él. En estas palabras que hoy estudiaremos descubrimos a un David sumamente temeroso de repetir la misma historia de Saúl su antecesor.

En un momento David se dio cuenta de todo lo que había perdido al ofender a Dios. El pecado lo había engañado y ahora no tenía otra alternativa que humillarse ante Dios para evitar que su vida cayerá en la opresión maligna que él mismo había visto en Saúl y que de ningún modo quería que se repitiera en su vida.

David quiere por todos los medios conservar su relación con Dios. Fuera de esa condición, él no puede vivir. Como nadie que ha experimentado la gracia de Dios y todos sus beneficios puede existir. La vida se convierte en una pesada losa que vuelve la existencia en una condición triste y lamentable.

David quiere recuperar su comunión con Dios

I. Con limpieza y rectitud

II. Para recuperar el gozo de la salvación

  • Para evitar caer en manos de un espíritu malo

I. Para ser ejemplo a los demás

II. Para no volver a cometer un homicidio

Con limpieza y rectitud

David le pide a Dios dos cosas para recuperar su comunión con él:

Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio

David descubrió que su corazón se había ensuciado. El pecado había manchado su ser interior y esa condición era incompatible para poder tener una relación íntima con el Señor y por eso le pide que vuelva a crear en él un corazón que esté limpio. La palabra “crea” que utiliza aquí David es la misma que se utiliza en Génesis 1:1.

David está consciente que Dios necesita hacer una obra creativa en su vida. El Señor necesitaba crear de nueva cuenta un corazón limpio en su vida. El corazón del ser humano está inclinado hacia el mal y es necesario que Dios intervenga para que surja un ser interior limpio y santo para servirle.

Renueva un espíritu recto dentro de mi

La comunión con Dios nace del interés de Dios, pero exige y reclama también el interés del hombre. David lo sabe y una vez que le pide a Dios que cree un corazón limpio en su vida, le pide que renueve la rectitud en su existencia. Dios premia la rectitud. Reconoce a aquellos que son verticales, congruentes entre lo que dicen y hacen.

La palabra “renueva” procede la raíz hebrea “chadash” que se traduce como restaurar y reparar. Algunas versiones también traducen “espíritu firme” en lugar de “espíritu recto” lo que nos permite entender que lo que David esta pidiéndole a Dios es que repare su vida y le haga más fuerte para enfrentar las tentaciones de la vida.

Ambas solicitudes son fundamentales para recuperar la comunión con Dios y  David lo sabe. Por eso se acerca a Dios con ambas peticiones.

Para recuperar el gozo de la salvación

El pecado nos engaña porque nos ofrece alegría, pero cuando se consuma sólo nos deja una estela de tristeza y desolación. De las primeras cosas que David perdió fue el gozo de su vida. La palabra “salvación” también se traduce como ayuda. David quería recuperar el gozo de saberse ayudado siempre por Dios.

Para evitar caer en manos de un espíritu malo

David recupera aquí la historia de Saúl. Una vez que el primer rey de Israel pecó su vida fue atormentada por un espíritu malo que lo ponía muy mal cada vez que lo atacaba. 1 Sam. 18:10. David no quería eso para su vida. Él sabía perfectamente lo que le vendría y no quería que eso le sucediera.

Para ser ejemplo a los demás

David dice en su confesión: “Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos…” para enseñarnos que con una vida apegada a la voluntad de Dios es posible enseñar y ser ejemplo a los demás. Una vida pecaminosa no puede ser útil para llevar a otros al conocimiento de Dios, por el contrario solo sirve como tropiezo.

David fue, además de un músico, un estudioso de la Torá judía y en consecuencia un maestro de ella. Las composiciones musicales no pueden entenderse si no consideramos a David como un estudioso de la palabra de Dios. Él sabía que los pecadores se convertirían sólo con una vida consagrada.

Para no volver a cometer otro homicidio

A David le pesaba mucho el homicidio de Urías, el heteo. Y suplica con toda su alma el perdón divino. Esta frase es sumamente importante para entender que los muertos en guerra era muy diferente a los asesinatos en la vida civil. David era un guerrero que mató a Goliat, pero a Urías lo asesinó.

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