Gobiernos evaluados

Dice la Biblia en Proverbios 29:2

“Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; más cuando domina el impío, el pueblo gime.”

La versión Nueva Traducción Viviente expresa este texto así: “Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra; pero cuando los perversos están en el poder, el pueblo gime.”

La Biblia es un libro que aborda absolutamente todos los temas. Nada de lo que ocurre en este mundo escapa del sagrado libro. Aun las tareas o labores que pudieran parecer muy, pero muy, humanas. Y sí la Biblia habla de los gobernantes y por supuesto de sus gobiernos o su manera de gobernar.

A lo largo de la historia, la humanidad ha sido gobernada por tiranos, dictadores, déspotas, autócratas y opresores que han atribulado a naciones enteras por su desencarnado ejercicio del poder. Millones de seres humanos han sufrido y sufren al vivir bajo esta clase de malos gobernantes.

Sin conocer personajes como Leónidas Trujillo “El chivo”, Adolfo Hitler, Augusto Pinochet o todos los dictadores de la historia, la Biblia anticipaba hace siglos una manera de evaluar la clase de gobierno que se tenía y lo hizo de manera muy sencilla: un mal gobierno que hace sufrir o entristecer a sus gobernados con sus acciones o sus inacciones es malo.

En sentido contrario un gobierno justo o basado en la búsqueda del bien común produce alegría entre los gobernados. A esa clase de gobierno es al que han aspirado y aspiran todas las sociedades del mundo. Tener hombres o mujeres que dirijan a sus pueblos con tal compromiso social que la felicidad este al alcance de todos.

Reyes buenos o gobernantes justos que son recordados por su impulso al desarrollo de sus pueblos son pocos, pero existieron y hacen pensar que es posible que los pueblos y naciones sean gobernadas por personas que dejen de pensar en sí mismos y piensen en los miles de ciudadanos que literalmente están en sus manos.

La Biblia aborda, contra lo que muchos pudieran pensar y despejando la ignorancia de muchos, el tema del gobierno humano de una manera tan amplia y profunda que a la hora de hacer un análisis de las formas de gobierno que la humanidad ha tenido a lo largo de la historia, tomar como referencia la Biblia no sólo es indispensable, sino imperativo, obligado.

Desde esta perspectiva es muy fácil evaluar un gobierno: sí todos sufren fue malo, si todos se alegran fue bueno. Así de fácil, así de sencillo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: