Mirar hacia adelante

Dice la Biblia en Génesis 19: 26

“Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.”

El relato de la destrucción de Sodoma y Gomorra se detiene brevemente para mencionar lo ocurrido al matrimonio de Lot, el sobrino de Abraham. La Biblia no menciona el nombre de su esposa, pero la Escritura revela los acontecimientos en esta pareja que vivió en esas pecadoras ciudades y salvó la vida de la destrucción.

La familia completa esposo, esposa y sus dos hijas tenían que salir de allí con una sola precaución: no voltear a ver la manera en que Dios sancionaba dos pueblos cargados de maldad y pecado y así salieron apurados, huyendo para resguardar su vida que corría peligro ante el inminente juicio de Dios.

Según el relato bíblico Lot caminaba delante de su esposa. Ella le seguía. De las hijas no se dice su ubicación, pero en un momento determinado la curiosidad pudo más que la orden que Dios dio y la consorte de Lot volteó a ver lo que sucedía en lo que había sido su hogar por mucho tiempo y murió convertida en estatua de sal.

La orden de Dios fue violada y el castigo fue severo lo que nos lleva de inmediato a pensar que la desobediencia fue grave. Dios sanciona a los seres humanos siempre en función de la falta porque es un Dios justo. A nuestros ojos puede parecer una sanción muy grave para un acto tan natural en la mujeres: la curiosidad.

Pero no. Sodoma y Gomorra habían llegado a su fin y Dios quería que Lot y su esposa comenzaran una nueva vida y esa nueva vida pasaba por olvidar todo lo vivido en Sodoma y Gomorra. Volver los ojos era hasta cierto punto nostalgia por un lugar que no merecía absolutamente ningún buen recuerdo.

Pero también Dios sancionó el hecho de que la esposa quiso vivir a espaldas de su esposo. Es decir haciendo cosas que su esposo no viera y eso definitivamente nunca hará funcionar un matrimonio.

Este matrimonio no pudo caminar junto porque la esposa parecía empeñada en vivir exclusivamente en lo ocurrido en el pasado. El problema del pasado bueno o malo es que nos atrapa y no nos deja caminar hacia delante. Un pensamiento judío dice que Dios nos dio dos ojos para mirar adelante no atrás. Si hubiera querido que viéramos hacia a tras no hubiera puesto ojos en la nuca.

El esposa y la esposa están llamados a caminar juntos mirando hacia delante siempre. Evitando a toda costa vivir en el pasado y confiando en Dios en el presente y siempre viendo con esperanza el futuro. Ninguno de ellos puede y debe vivir anclando en los sucedido en el pasado porque terminará separándolos como la esposa de Lot fue separada de su marido.

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