Resistencia en medio de los huracanes

Dice la Biblia en Mateo 7:25

“Descendió la lluvia, y vinieron los ríos, y soplaron los vientos ,y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.”

En Oaxaca estamos en plena temporada de huracanes. Desde el mes de mayo hasta noviembre de cada año, este estado del sureste mexicano padece esa clase de fenómenos naturales que son altamente destructivos y las torrenciales lluvias son comunes durante esos meses junto con ríos desbordados y fuertes vientos.

Ver llover con intensas precipitaciones, con ríos creciendo y con aires perturbadores es común en nuestro terruño y ver como destruyen lo que encuentran a su paso también. Las construcciones deben ser de tal calidad que ante esta clase de eventos de la naturaleza los daños sean menores o definitivamente puedan resguardar la vida de sus moradores.

Este fue el ejemplo que Jesús utilizó para advertirle a sus seguidores dos cosas de vital importancia en la vida cristiana: 1. A su existencia vendrían no tormentas, sino huracanes. No se angustie: no serían siempre, pero de tiempo en tiempo habría situaciones muy complejas en su devenir y 2. Su casa o su vida no se caería si esta fundada sobre la roca.

Para entender las palabras que Jesús dirige a sus seguidores en el conocido Sermón de la montaña debemos ubicarnos en su estructura. Él esta terminando su enseñanza. Ha hablado de la fe, la confianza en la provisión divina, el dinero, la oración, el perdón, entre otros muchos tópicos espirituales y hace una última comparación para clarificar sus postulados.

La obediencia a sus palabras hace de sus seguidores hombres que han construido sobre una roca ante un huracán. No sufrirán daño. El huracán pasará, pero ellos saldrán airosos como se sale airoso de un evento como ese. No dijo que no habría dificultades o pruebas. Claro que las habría, pero nos aseguro su cuidado y protección, si obedecemos.

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