La dicha de depender completamente de Dios

Dice la Biblia en Mateo 5:3

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.”

Introducción

Para comprender mejor el sentido de este texto nos será muy útil utilizar las diferentes versiones del Nuevo Testamento sobre el verso con el que Mateo comienza las bienaventuranzas.

Nueva Traducción Viviente:
3 Dios bendice a los que son pobres en espíritu y se dan cuenta de la necesidad que tienen de él, porque el reino del cielo les pertenece.

Nueva Versión Internacional:
Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.

Versión Dios Habla Hoy:
Dichosos los que tienen espíritu de pobres, porque de ellos es el reino de los cielos.

Traducción al lenguaje actual:
Dios bendice a los que confían totalmente en él, pues ellos forman parte de su reino.

La primer bienaventuranza está ligada precisamente con el reconocimiento de nuestra necesidad de Dios. La expresión “pobres en espíritu” o “los que tienen espíritu de pobre” va ligada estrechamente a una persona que desprendiéndose voluntariamente de sus fuerzas o su poder, decide depender de Dios totalmente.

La palabra “bienaventurado” procede de la raíz griega “makarios” que se utiliza unas 50 veces en el Nuevo Testamento. Se traduce de diferentes maneras: bendito, afortunado, feliz, dichoso. Es una palabra muy interesante porque revela la condición de quienes ingresan al reino celestial.

Algunos comentaristas sostienen que la expresión “makarios” tenía un uso especial en los días de Mateo porque se utilizaba como “afortunado”. Los makarios de esa época eran hombres y mujeres con dinero y fortuna por eso eran felices.

Cuando Jesús utiliza esa expresión esa dando a entender que son afortunados o bendecidos porque Dios ha estado con ellos o está con ellos.

La alegría o la dicha que han de experimentar a quienes ingresan al reino de los cielos es como la que presumen o exhiben los makarios. Es una felicidad plena, total y absoluta.

Serán felices los que son pobres en espíritu, es decir aquellos que han renunciado a todo con tal de ganar a Cristo en sus vidas. Para entender mejor esta idea es importante que vayamos a
Lucas 16:19-20

Usa la misma palabra pobre para referirse al pobre que vivía a fuera de la casa del rico. Lázaro era un pobre. La palabra pobre procede de la raíz griega “ptochos”.

Para esta clase de personas el reino no vendrá como resultado de su conducta humilde y dependiente de Dios.

El reino de los cielos que Cristo trajo a la tierra es para ellos. No es que va a ser, sino de que es hoy en el presente.

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