Como en los días de Noé

Dice la Biblia en Mateo 24: 37

“Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.”

Hay tres señales ominosas que caracterizaron los tiempos de Noé: 1. Había mucha maldad entre los hombres. 2. La tierra se había corrompido delante de Dios y 3. La tierra estaba llena de violencia. El hombre se había convertido en el lobo del hombre, la moralidad privada y pública estaba colapsada y la vida importaba poco o nada. Se mataba al prójimo con pasmosa facilidad.

La resolución que Dio tomó ante este panorama fue destruir el mundo con un diluvio. Nunca antes había llovido y la gente tomó como una broma de mal gusto el anunció que Noé hacia cuando lo vieron construir un extraño bote que hoy llamamos arca o barco. Era una locura primero decir que caería un diluvio, ni siquiera conocían la lluvia, pero era todavía más demente construir una arca para protegerse de ese delirante anuncio.

Cristo dijo que su regreso estaría precedido de las misma condiciones de los tiempos de Noé. Y nuestros días cada vez se acercan más a esos tristísimos momentos. Hoy en día basta abrir un diario o ver las noticias en internet o en medios electrónicos para darnos cuenta que la maldad crece vertiginosamente en nuestras sociedades.

La corrupción moral nos hace leer informaciones como esta: “Detienen a mujer que prostituyó a su hija que es menor de edad” o información como esta: “Detienen a sacerdote por violación sexual contra chicas que asistían a su iglesia”.

Ni que decir de los muertos producidos por la violencia. Tan solo en México en los últimos doce años han muerto de manera violenta más de 200 mil personas. Algunos dice que México se ha convertido en un verdadero panteón, pero lo cierto es que la violencia no es privativa de México. La violencia en las escuelas de Estados Unidos donde un día si y al otro también hay funestas balaceras.

Nuestro mundo o nuestra sociedad cada vez se va pareciendo más a la sociedad de Noé. Y tal vez hasta la supera. La pedofilia es un perversión que la Biblia no habla de ella y hoy recorre el mundo con destrucción de miles de vida inocentes. Y así nuevas maldades que parecen decirnos que el hombre todavía no encuentra un maldad que lo satisfaga.

Cristo dijo que como en los días de Noé así sería su venida. Hoy estamos más cerca que nunca de ese glorioso evento que redimirá a la iglesia de Jesucristo y a los santos suyos que han creído en el bendito evangelio de Cristo. La sociedad en la que vivimos parece encaminada a parecerse más a la generación de los tiempo de Noé.

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