Dependencia

Dice la Biblia en Lamentaciones 5: 4

“Nuestra agua bebemos por dinero; compramos nuestra leña por precio.”

La infamia más grande que se puede vivir en esta tierra es que tengamos que pagar por nuestros propios bienes. Erogar recursos económicos para subsistir con lo que es nuestro es la más triste de las esclavitudes porque nuestra dependencia es absoluta para quienes nos venden lo que es de nosotros.

Así vivía el pueblo de Israel luego de la cautiverio babilónico. Una parte de la nación judía había quedado en la destruida y arruinada tierra de Israel. Los demás habían sido llevados cautivos a Babilonia. Los que se quedaron vivían en carne propia una crudísima realidad para sostenerse en su país.

El profeta Jeremías, autor del libro de Lamentaciones, escribe y describe la situación que viven en siglo VI antes de Cristo. Con su magistral pluma el vidente de Dios relata los pormenores de quienes vivían bajo el dominio de los caldeos que habían conquistado y destruido Jerusalén.

La opresión que se vivía en esos días en tierra santa era grande. Estaban a merced de sus dominadores. Lo que era suyo lo tenían que costear para obtenerlo y eso los hacía sentirse muy mal y muy desesperados como cualquier persona que tiene que pagar por bienes o servicios que son suyos.

El lamento era enorme y por ello se dirigen a Dios para plantearle lo insostenible de su situación. Su precaria condición los lleva a buscar a Dios de nueva cuenta. Saben que la única manera de liberarse de esta esclavitud es que Dios intervengan para que vuelva a ser dueño de los recursos naturales que necesitan para sobrevivir.

Se habían olvidado de Dios. Se habían independizado de él sin saber que vivir a espalda o confrontado con el dueño de la tierra nos convierte en esclavos y cautivos de los poderosos. La plegaria de Jeremías en el libro de Lamentaciones es una oración que nos recuerda que sólo seremos autosuficientes para nuestra sobrevivencia cuando Dios sea nuestro Señor.

Dejarlo, abandonarlo, ignorarlo o rebelarnos contra él lo único que provocará es nuestra absoluta dependencia a grado de tener que pagar por lo que es nuestro.

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