Oportuno


Dice Cantares 3:5

“No despertéis ni hagáis velar al amor.”

Una de las virtudes que más se aprecia en la vida es saber o aprender a ser oportuno. Aparecer en la vida de los demás o hablar en el momento adecuado se agradece inmensamente porque las personas inoportunas causan enfado y enojo porque se presentan justo en la ocasión menos adecuada.

En la relación entre esposa y el esposo esa virtud se agradece enormemente porque les permite disfrutarse y gozarse mutuamente. Nada a destiempo, todo en una grande y bendita coordinación recíproca hace que la vida matrimonial se desarrolle en medio de tranquilidad y confianza.

Un esposo oportuno es el que sabe cuando hablar y cuando callar. Una esposa oportuna es la que sabe cuando hacer una caricia amorosa. Ambas actitudes les ayudan a sobrellevar siempre su matrimonio porque han aprendido a aparecer exactamente cuando más se les necesita.

La vida en pareja nos exige aprender por ejemplo a saber que decir después de tener un conflicto porque es posible que si no cuidamos lo que vamos a decir es posible que de nueva cuenta se encienda el problema que recién apagamos.

Los amorosos de Cantares nos enseñan que en el amor el sentido de la oportunidad es indispensable a la hora de relacionarse. Nos enseñan que tenemos que aprender necesariamente a no ser inoportunos con nuestras acciones o con nuestras palabras a la hora de relacionarnos.

En la vida en pareja hay fechas, hay días muy señalados y hay momentos en los que se requiere agudizar nuestro sentido de oportunidad para hacer sentir a nuestra esposa o a nuestro esposo lo importante que es para nosotros. Al hacerlo le estaremos reafirmando lo importante que es para nosotros.

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