Rendición de cuentas

Dice la Biblia en Romanos 14: 12

“De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.”

 

Hay una sentencia que dice: “Puedes engañar por mucho tiempo a poca gente; engañar por poco tiempo a mucha gente, pero nunca podrás engañar mucho tiempo a mucha gente” para apaciguar la molestia que produce encontrar personas que les gusta mentir a los demás y aparentar algo que en realidad no son.

 

El premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez solía decir que los hombres y también las mujeres tienen una vida pública, que todos conocen; una vida privada que solo unos cuantos conocen, pero también secretos que nadie más que ellos conocen y que no se atreverían confesar a nadie.

 

El apóstol Pablo lanza una verdad estremecedora, pero inevitable y absolutamente cierta: cada creyente ha de comparecer ante el Creador para dar cuenta de su vida. Es interesante saber que a pesar de que Dios conoce todas las cosas se tomará un tiempo para llamar a cuentas a todos sus hijos.

 

Nada pasará por alto, cada obra, cada acción y cada actitud será pesada en la balanza de Dios para recompensar todos aquellos hechos que se hicieron. En aquel día todos los corazones será revelados. Se sabrá, entonces, a ciencia cierta la motivación de cada una de las personas.

 

Estas palabras nos ayudan mucho para acostumbrarnos a rendir cuentas ante el Creador, antes de que él nos llame. Para no ser avergonzados por conductas inapropiadas para los hijos de Dios debemos vivir una vida de apegada a los mandamientos de Dios, purificando nuestro corazón para que a la hora de hacer “balance de nuestra vida” salgamos librados.

 

En lugar de preocuparnos por la cuenta que ha de rendir éste o aquel  debemos sincerarnos con Dios para que nuestras cuentas “cuadren” y no se nos “descubran” ocultamientos en nuestra vida porque la rendición de cuentas será personal, no colectiva delante de quien sabe todas las cosas.

 

Soy responsable de mis actos única y exclusivamente yo, nadie más. A nadie más se le pedirá cuentas por lo que tu hiciste, así es que preocúpate y ocúpate por lo que haces y deja a los demás que ellos rendirán cuenta de lo que hicieron o dejaron de hacer. 

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