El plan secreto de maldad

Dice la Biblia en 2ª Carta a los Tesalonicenses 2: 7

“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.”

El ministerio de iniquidad que señala la versión Reina Valera 1960 se traduce en la mayoría de las versiones como “el plan secreto de maldad” que nos permite entender mejor la naturaleza de lo que ocurría en tiempos del apóstol Pablo y ocurre en la actualidad como presagio del retorno de Cristo.

Podemos decir sin temor a equivocarnos que desde siempre ha existido una conspiración “secreta” contra todo lo relacionado con Dios y como en toda conspiración sus promotores se esfuerzan por no ser descubiertos, pero lanzan su maldad para entorpecer el despliegue del evangelio en el mundo.

El plan secreto de maldad o el ministerio de iniquidad tiene como objetivo central dañar a la iglesia, hacerla ver como una institución incapaz de dar respuesta solvente a las interrogantes del mundo, presentarla como una institución anquilosa, vetusta y en consecuencia retrograda.

De ser posible los promotores e impulsores de este plan desearían su desaparición, pero hay quien al presente lo detiene. El mal no se desborda en el mundo porque Dios lo mantiene a “raya”. Vemos sus manifestaciones en la violencia, la inmoralidad y las injusticias cotidianamente, pero sin desbordarse totalmente. Imagínese como sería si no estuviera detenida.

El regreso de Cristo que arrebatará a los creyentes de esta tierra para llevarnos al cielo será el punto final de este dique contra la maldad. Entonces la maldad se desbordará y el hombre conocerá en toda su crudeza lo que el ser humano puede llegar a ser cuando la maldad llena su corazón sin absolutamente ningún contrapeso.

Las palabras del apóstol Pablo sirven para hacernos ver que la predicación de la palabra de Dios ocurre en un entorno opositor en las personas que menos sospechamos, pero también para recordarnos que los ataques a la verdad que proclamamos tiene su origen en el mal que combaten.

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