La ruina de los malvados

Dice la Biblia en Proverbios 16: 4 “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo.”

 

El malvado le da la espalda a Dios, piensa que se burla de él, cree que le hace frente y que es independiente y rebelde a todo lo que huela o se relacione con Dios. Lo que el impío, perverso o injusto ignora es que todas las cosas han sido hechas por el Dios del cielo y de la tierra, incluso el malvado para el día malo.

 

Estos son de los textos sobrecogedores de la Escritura porque revelan claramente que el malvado cumple con una función, cumple con un propósito en los planes perfectos del Señor. Nada es accidental u ocasional para Dios, ni siquiera los malvados que parecen tan lejanos y distantes de su Creador.

 

El malvado tiene una función que ha de cumplir a cabalidad como el justo cumple con su Señor. Es cierto los malvados nos asustan y a veces nos aterrorizan, sobre todo cuando llegan a lugares o posiciones de poder porque son sumamente dañinos, pero lo que ignoran completamente es que su elevación es para hacer la voluntad de Dios, aunque no lo sepan.

 

Los planes de Dios son exclusivamente suyos. No los revela y los comprendemos generalmente después de que ha pasado un tiempo. Los faraones, los nabucodonosores, los Herodes y los hitleres se les permitió elevarse para cumplir con una función, pero luego fueron puestos en el olvido para siempre.

 

Los malvados fueron diseñados para el día malo. Algunas versiones traducen la expresión “día malo” como “desastre”, “castigo” y “calamidad”. Los malvados que hoy se regodean en sus maldades serán utilizados como ejemplo de lo que los justos evitaron por su conducta piadosa.

 

En cierta medida, los impíos son seres pedagógicos, es decir, sirve para mostrar y enseñar el fin que tendrán la maldad. No lo saben. Tristemente se habrán de enterar cuando llegue su ruina perpetua. 

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: