Salmo 91: introducción

El salmo 91 en uno de los poderosos salmos a la hora de enfrentar problemas de toda clase, peligros por la vida piadosa, el temor ante las luchas que vienen por hacer la voluntad de Dios y la guerra frontal contra el maligno. Esta oración sirve para acompañarnos en los agudos trances que trae consigo hacer la voluntad del padre.

El salmo 91 es como un seguro de vida ante todo lo que puede ocurrir durante nuestro tránsito por esta tierra donde hemos de ver toda clase de calamidades, donde hemos enfrentar toda clase de enemigos y donde hemos de padecer toda clase de angustias por nuestra natural condición humana.

El salmo 91 tiene una particularidad que lo convierte en un potente salmo. Está construido para ser utilizado en casos de peligro o de graves riesgos. Es una especie de oración para situaciones muy complejas. Es el único que utiliza la palabra “terror”. Aún para esos momentos este salmo está construido.

También utiliza una palabra que aparece en unas cuantas ocasiones en toda la Biblia. La palabra “dragón”, en referencia a un ser mitológico que simboliza la destrucción a gran escala y trae a la mente uno de los miedos más grandes que puede experimentar el ser humano.

La palabra dragón es una traducción de “monstruo marino” de la palabra “tannin”. Se usa como serpiente, monstruo marino y también como dragón.

La plegaria del salmo esta diseñada de una manera sumamente interesante: El creyente enfrentará luchas de toda clase, de todo tamaño y experimentará circunstancias en las que sólo la confianza absoluta en Dios lo levantará. En todas ellas Dios se compromete a acompañarlo. No a que no le sucedan, sino a estar con él en esos momentos.

En el salmo encontramos al menos ocho hipótesis de lo que podemos enfrentar en nuestra vida: “El lazo del cazador”, “la peste destructora”, “terror nocturno”, “saeta que vuele de día”, “pestilencia que ande en oscuridad”, “mortandad que en medio del día destruya”, “el mal” y la “plaga”.

Estos enemigos de nuestra alma provocarán desaliento, desanimo y sobre todo angustia en nuestra vida, por eso el salmo inicia con una declaración sobre lo que el salmista cree que obtendrá de Dios: “esperanza mía”, “castillo mío” (protección) y “confianza” absoluta en su presencia y poder para ayudarlo.

A partir de estas dos secciones diseminadas a lo largo de la plegaria, se construyen expresiones o actitudes o reflexiones como “Él te librará”, “te cubrirá con sus plumas”, “debajo de sus alas estarás seguro”, “verás la recompensa de los impíos”, “sobre el león y el áspid” pisarás.

Para que esto ocurra solo hay dos condicionantes: 1. Habitar al abrigo del altísimo y 2. Poner nuestro amor en él. Ambas frases tiene la intención de recordarnos que la presencia de Dios y el amor a su nombre serán las únicas garantías para alcanzar la victoria frente a estos grandes enemigos de nuestra alma.

Pero quizá el aspecto más formidable de este salmo y que nos ayuda a comprender cabalmente su naturaleza fue el hecho de que sus versos fueron utilizados por el maligno durante uno de los episodios más duros que los evangelios nos retratan: la tentación de Cristo.

Mateo 4:6 nos dice como el maligno citó este salmo para tentar a Jesús y hacerle “probar” a Dios. La intención del maligno era muy clara: hacer que Jesús pusiera en entredicho la verdad de la revelación escrita. Era poner en duda la veracidad de que Dios nos cuida y nos protege. Jesús no accedió a las pretensiones del maligno de poner a prueba a Dios.

El salmo 91 nos demuestra el cuidado que Dios tiene de cada uno de nosotros ante las dificultades que habremos de enfrentar. Nos enseña que la lucha espiritual puede ser tan “cruenta” o tan compleja que en determinado momento lo que Dios hará es enviarnos ayuda de ángeles para que nos sostengan en esa batalla espiritual.

La protección divina para los que viven con Dios y lo aman

I. Viven seguros 1-2
A. Con esperanza
B. Con protección
C. Con confianza
II. Viven librados
A. Del lazo del cazador
B. De la peste destructora
C. Como los polluelos debajo de la gallina
D. Protegidos por la verdad
III. Viven sin temor
A. Al terror nocturno
B. A la saeta que vuela de día
C. A la pestilencia que anda en oscuridad
D. A la mortandad que en en medio del día destruye
IV. Vive con Dios
A. Se mantendrá firme mientras muchos caen
B. Verá la recompensa de los impíos
V. Vive protegido por ángeles
A. No te sobrevendrá mal
B. No te tocará plaga
C. Derrota sobre sus enemigos
VI. Ama a Dios
A. Será librado
B. Será puesto en alto
C. Tendrá respuesta a sus peticiones
D. Será acompañado en la angustia
E. Será saciado de larga vida
F. Verá la salvación de Dios

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