Acuérdate de los pobres 

Dice la Biblia en Galatas 2:10

“Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer.”

Introducción

Después del informe que el apóstol Pablo presentó a la iglesia de Jerusalén sobre su predicación entre los gentiles, ninguna objeción tuvieron con el los hermanos de la iglesia madre o primera iglesia que nació precisamente el día del Pentecostés. Las acusaciones contra Pablo y su ministerio en tierras lejanas de la capital de Israel resultaron falsas.

En su carta a los Gálatas, Saulo de Tarso describe el encuentro que tuvo con los que el mismo llamo columnas de la iglesia y los acuerdos que tuvo con ellos y los términos en los que concluyó esa reunión que parecía tener todos los tintes para resultar desastrosa ante un hombre que compartía el evangelio con los gentiles, que eran rechazados por los judíos. Pero no. La única recomendación que tuvieron, no tuvo que ver con algún aspecto teológico de su predicación o sobre alguna practica equivocada. Nada de eso. La única observación o encomienda que le hicieron quienes se reunieron con él estuvo relacionado con la ayuda a los pobres.

A Pablo los apóstoles de Cristo le pidieron que se acordara de los pobres. La expresión “acordarse” no tiene que ver con solo pensar en ellos y lamentar su situación, sino de que era necesario hacer algo por ellos. El tema de los pobres y la pobreza ocupan entonces una parte muy importante a la hora de compartir el evangelio.

Pero al hablar de ellos o su condición corremos el riesgo de que se nos asocie con aquellos que han lucrado con ellos. Es una verdad dolorosa, pero en nuestra America Latina, muchos han hecho de la pobreza un negocio. Han hecho de la ayuda a los necesitados una gran fortuna, a cambio de la desgracia y el desconsuelo de ellos.

Y es triste reconocerlo, pero en la iglesia los pobres también han sufrido ya no solo discriminación, sino que han sido tomados como bandera de algunos para obtener ganancias ilícitas. Nada nuevo porque la Biblia nos dice que habría hombres que tomarían la fe como fuente de ganancia.

Pero el mejor ejemplo de hacer negocios con los pobres o robar lo que a ellos les corresponde, lo encontramos con Judas. Ese discípulo tomaba de la tesorería lo que le correspondía a los necesitados que a la larga fue la causante de su desgracia y calamidad. Lucrar con los pobres siempre tendrá su castigo.

Siempre al hablar de los pobres y la pobreza siempre será necesario saber quién es un pobre. El evangelista Lucas nos presenta una historia que nos ayuda a definir una persona pobre. Lucas 18:18-23. Un pobre es una persona que carece de lo más elemental para subsistir. Necesidades básicas: comida, vestido y un lugar para vivir.Bajo esta perspectiva podemos decir encontrar la atención que Cristo tuvo con los pobres.

Acuérdate de los pobres 

I. Los pobres fueron uno de los focos de la predicación de Cristo
II. Los pobres fueron defraudados por Judas
III. Los pobres siempre existirán
IV. Los pobres son ricos en fe

I. Los pobres fueron uno de los focos de la predicación de Cristo

El evangelio de Mateo 11:5 dice así:

Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio.

 El evangelio fue anunciado a todos, pero Cristo tuvo un enfoque especial hacia la gente necesitada, hacia aquellos que carente de bienes materiales vivía una vida miserable sin esperanza en este mundo. La razón esencial de este interés esta en la gran compasión que Cristo sentía por todos, pero también porque ellos eran sensibles a sus palabras.

Las riquezas materiales producen muchas veces un exceso de confianza en las personas que de pronto se olvidan de que son seres necesitados. Eso le pasó a la iglesia de Laodicea que de repente se sintió tan rica y opulenta que pensó que no necesitaba de nada ni de nadie y Cristo tuvo que reprenderla.

En Lucas 4:18 encontramos:

El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres.

Los pobres tuvieron un especial lugar a la hora de la predicación de Cristo porque en ellos encontró siempre un corazón abierto y receptivo. A veces encontró dureza, pero fue menor que entre la gente pudiente.

II. Los pobres fueron defraudados por Judas

En Juan 12:1-7 encontramos este relato:

Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él. Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella. Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto.

El apóstol Juan dice que Judas era el encargado de la tesorería de Jesús y los apóstoles, pero sustraía de lo que allí se depositaba. Era un ladrón que robaba lo que se destinaria a los pobres que se encontraba Jesús.

III. Los pobres siempre existirán

Jesus lo dijo en Juan 12: 8

Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis.

Esta declaración de Jesus nos permite entender que la pobreza forma parte de la existencia humana. Los pobres estarán siempre allí porque servirán para medir la bondad de los que tiene mas que ellos. Esa es la razón principal por la que su presencia es visible a lo largo de la historia de la humanidad.

En Deuteronomio 10:18 encontramos

Él hace justicia al huérfano y a la viuda, y muestra su amor al extranjero dándole pan y vestido.

Desde tiempos antiguos los pobres han existido y siempre Dios ha mostrado preocupación por ellos. De hecho les pide a quienes puedan alcen la voz por ellos en Proverbios 31:9.

También en el evangelio de Lucas encontramos muchos pasajes relacionados con los pobres, por ejemplo. El rico y Lazaro. Encontramos el relato del joven rico que rechazo a Cristo cuando se le pidió dar su dinero a los pobres. Encontramos el relato de la viuda pobre que echo dos blancas al tesoro. Encontramos a Zaqueo devolviendo la mitad de su fortuna a los pobres. Allí siempre están los pobres esperando la ayuda de quienes tienen posibilidades para hacer algo por ellos.

IV. Los pobres son ricos en fe

Dice Santiago en su carta:

Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?

Los pobres son ricos en fe porque la falta de recursos no tiene otra alternativa que confiar totalmente en Dios para suplir todas sus necesidades.

Los pobres nos enseñan a voltear nuestros ojos mas allá de nuestros problemas y dificultades que a veces nos ahogan y que comparados con las grandes carencias que ellos tiene, las de nosotros son menores o insignificantes.

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