Corregir con gobierno

Dice la Biblia en Proverbios 22:15 

«La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.»

El libro de Proverbios hace una continúa relación entre el necio y el sabio, siendo este último el que actúa con inteligencia, entendimiento, prudencia y con temor hacia Dios, lo que hace que en su caminar este capacitado para enfrentar todo tipo de situaciones. 

Hace un tiempo en la televisión, un periodista muy conocido entrevistó a un joven sicario, lo asombroso de su historia es que a los 18 años ya era el jefe de otros sicarios, y le preguntaban: —¿A los cuántos años comenzaste?— y él respondía sin remordimiento: —Yo me junté con todos ellos a los 12, andaba en la calle y un amigo me preguntó si quería ganar dinero, por cinco mil pesos maté a la primer persona, luego fui avanzando porque tenía talento.—

El joven narraba su historia con tanta pasividad, cómo si lo que hubiera hecho fuera una gracia. Por eso al remitirnos al libro de Proverbios, podemos encontrar una gran verdad, la Biblia nos revela todo, en este versículo recalca que, efectivamente, la necedad viene ligada al corazón del muchacho. La palabra ligada en otras versiones aparece como atada o «va de la mano», y la palabra necedad también se traduce como perversidad.

En este punto podemos sentirnos bastante asustados al saber que las actitudes negativas que nuestros hijos asumen en muchas ocasiones, son parte de su naturaleza. Sin embargo, lo maravilloso del versículo es que añade la solución, no nos deja en el problema y dice: la vara de la corrección lo alejará de él. 

Mi duda siempre había sido esa, ¿cómo corregir a mis hijos?, y aquí está la respuesta, vara y corrección parecerían lo mismo, hay traducciones que lo traducen como golpes, pero no podríamos estar pegándoles todo el tiempo, así que busqué el significado de la palabra vara. En griego se traduce como echar ramas, pero también connota escribir, luchar y gobernar.

Y esto es muy interesante, refleja mucho, porque sí tu corriges a tus hijos riéndote o evidenciando que te duele lastimarlos, a la próxima el niño ya te tomó la medida y hasta te dice: ni me dolió. Entonces esto nos lleva a que se corrige con gobierno, con autoridad.

Claro que todos los niños son diferentes, pero los padres alcanzamos a conocerlos muy bien, sabemos cuando mienten, cuando intentan chantajearnos o salirse con la suya, pero lo cierto es que en todas las ocasiones se debe hacer con gobierno, ya sea que le impongas un castigo o le des un consejo, debes imponer autoridad.

Tus hijos deben verte como una figura con mando, con gobierno, a pesar de lo mucho que cueste. La vida parental se trata de ser valientes, el padre que ama corrige.

La corrección es necesaria para alejar la necedad, sí eres hijo no te enojes de recibirla, sí eres padre recuerda que le haces un bien a tus hijos al corregirlo; y sí aún no tienes hijos o tus padres ya no están contigo, recuerda que también eres hijo de Dios y él te va a corregir porque te ama.

Reflexión compartida por el hermano Alberto Chávez el domingo 25 de noviembre en el servicio matutino de la iglesia Semilla de Mostaza.

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