La soledad del necio

Dice la Biblia en Proverbios 18: 1

“Su vida busca el que se desvía, y se entremete en todo negocio.”

La versión Biblia de Jerusalén traduce este verso así: “El que vive apartado sigue su capricho y se enfada por cualquier consejo.” En tanto que la versión Biblia de las Américas dice lo siguiente: “El que vive aislado busca su propio deseo, contra todo consejo se encoleriza.”

La versión Biblia Latinoamericana escribe: “El que se mantiene aislado sigue sus caprichos, y se irrita cuando lo aconsejan.” La Biblia versión Torres Amat manifiesta: “Busca pretextos quien desea ruptura, por todos los medios provoca peleas.” En tanto que la versión Biblia de América dice así: “Busca pretextos quien desea desunión, por todos los medios provoca peleas.”

Con todas estas versiones podemos entender claramente que el proverbista esta describiendo a esa clase de persona que le gusta aislarse de los demás, al que prefiere apartarse de amigos y familiares porque al alejarse dejan de llamarle la atención o dejan de señalarle sus equivocaciones. Es el que quiere vivir a su modo sin que nadie le reproche nada.

El sabio Salomón esta descubriendo a ese tipo de personas que para separarse o recluirse provocan discusiones y peleas. En realidad han decidido excluirse de la familia, los amigos o los vecinos, pero necios como son inventan o provocan una falsa pelea para darse la razón y culpar a los demás de su decisión. Si esta solo es por culpa de los demás, nunca de él.

Pero en realidad la intención o sus motivaciones son distintas, es una persona caprichosa que quiere vivir de acuerdo a sus propios deseos y le provoca malestar que le puntualicen sus yerros o sus faltas. Eso lo irrita sobremanera y su solución es fácil: deja de hablar y se aisla de todos. Él se relacionara con los demás si no le dicen nada.

En la familia y entre nuestros amigos siempre encontraremos esta clase de individuos. Son los que repiten una y otra vez el proverbio mexicano: “es preferible solo que mal acompañado.” En la iglesia son los que les encanta repetir: “Es mejor estar separados por la verdad que unidos por la mentira”. Se auto-justifican siempre. Son inocentes.

Aunque en realidad lo que esconden es su molestia o enfado cuando alguien les dice que tal o cual conducta no es la adecuada y no importa si usan los mejores modales o las palabras más cariñosas para decírselo. Para ellos es una ofensa inaceptable y por eso se recluyen. Son seres voluntariosos, pegados de sí mismos. Incapaces de recibir un llamado de atención o un simple y sencilla exhortación.

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