Ocho compromisos de Dios para los que habitan con él y le aman

Salmos 91: 14-16

14Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.  15 Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré.  16 Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación. 

Introducción

El salmo 91 concluye con ocho compromisos que Dios hace con los que habitan con él y le aman. Son ocho promesas que han de recibir todos aquellos que le aman y le han conocido, conocido en el sentido más amplio del término, es decir, que saben que Dios está con ellos tanto en las buenas como en las malas, como decimos en México.

Con las personas que viven para agradarlo, Dios se obliga a hacer por ellos otros beneficios además de los mencionados de los versos uno hasta el trece. Tienen relación, pero van más dirigidos a la vida cotidiana porque en la cotidianidad también hay situaciones que los hijos de Dios enfrenta y que requieren auxilio y socorro.

Es muy interesante notar que desde el versículo 14 hasta el 16 los versos están escritos en primera personal del singular. Esto significa que es Dios mismo es el que se está comprometiendo con los lectores o quienes recitan este salmo. Es una manera personalísima de leer este pasaje. Dios recordándonos su compromiso con nosotros.

  1. Compromiso de librarlo
  2. Compromiso de ponerlo fuera del alcance de todos
  3. Compromiso de responderle cuando lo invoque
  4. Compromiso de acompañarlo en la angustia
  5. Compromiso de rescatarlo
  6. Compromiso de colmarlo de honores
  7. Compromiso de hacerlo disfrutar de larga vida
  8. Compromiso de disfrutar de su salvación

SÍntesIs

  1. Compromiso de librarlo

En su primera parte el verso 14 dice: “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré. “La idea que prevalece en el salmo es que Dios tiene una manera especial de tratar con quienes habitan con él y le aman. Amar a Dios es la clave para disfrutar de todas estas bendiciones que a continuación se enuncian.

Amar a Dios, de acuerdo a Deuteronomio 6: 5 que dice: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”, implica dejar que Dios gobierne nuestras emociones, nuestra mente y nuestra voluntad. De esa manera él se compromete a librarnos.

La palabra “librará” procede de la raíz “palat” que Job 23:7 traduce como “escaparía”. La idea de esta palabra es que Dios le dará una escape cuando esté rodeado de enemigos y adversarios que quieren destruir su vida. La palabra la usa David en el salmo 18: 2 para referirse a cómo Dios lo libró del rey Saúl que lo perseguía para matarlo.

El primer compromiso que Dios hace es que cuando los enemigos te rodeen, Él dará una salida o un escape para que puedas ser librado de la garra de quienes quieren dañar tu existencia.

2. Compromiso de ponerlo fuera del alcance de todos

Las amenazas contra los hijos de Dios son reales. En David vemos un ejemplo claro. Saúl lo quería matar y Dios lo puso lejos de su alcance. Pero también encontramos otros ejemplos contundentes de cómo Dios pone o coloca a sus hijos en un lugar muy lejano para los que quieren hacerles daño.

Uno de ellos lo encontramos con Jesús que cuando era bebé, Dios le dijo a José, su padre legal que saliera de Belén y huyera a Egipto porque Herodes buscaría a Jesús para matarlo y fue así como Dios puso fuera del alcance de Herodes al pequeño Jesús.

En esta caso, el compromiso que Dios demanda para hacer esta clase de portento con sus hijos es que conozcan su nombre. Ese conocimiento implica algo más que un mero conocimiento intelectual, más bien se refieren a un conocimiento experimental como el de Job 42:5.

3. Compromiso de responderle cuando lo invoque

Dios responde a nuestros clamores. David le pidió urgentemente a Dios que lo ayudará cuando fue llevado ante el rey filisteo Abimelec. La razón por la que David se fingió loco, dicen los rabinos judíos se debió a que entre las personas que acompañaban a ese monarca pagano estaban los familiares de Goliat.

David estaba en graves aprietos, los familiares de Goliat lo reconocerían de inmediato y se cobraría venganza. Rogó a Dios por su salvación y la respuesta fue inusual: se fingió demente para salvar su vida.

4. Compromiso de acompañarlo en la angustia

Dios jamás dijo que no tendríamos problemas al seguirle. Lo que él si prometió es que estaría con nosotros en esos días en que la angustia llenará nuestra mente y nuestro corazón de tal manera que nos daría fuerzas para seguir y continuar en sus caminos.

Abraham, Isaac, Jacob, Job, David y muchos otros atravesaron esos momentos de incertidumbre y Dios siempre los acompañó. La enfermedad o la perdida de nuestro trabajo que nos sustenta o nuestro patrimonio siempre nos conduce a ese estado de angustia y desesperación, Dios se compromete a acompañarnos allí también.

5. Compromiso de rescatarlo

Aunque en la versión Reina Valera 1960 la palabra es la misma que la del compromiso de librarlo, la idea de la palabra en el texto original es que Dios nos rescatará. Por la sola expresión entendemos que Dios se compromete a sacarnos de donde hemos caído. El rescate opera cuando alguien está en lugar que no quiere estar.

El ejemplo más contundente que podemos tener es el de nuestro buen Dios rescatando a su pueblo de Egipto. Allí Dio operó prodigios y señales para que Faraón dejará en libertad a su pueblo. Nadie puede retenernos cuando Dios ha decidido rescatarnos de sus manos esa es una realidad.

6. Compromiso de colmar de honores

Generalmente todos los que creyeron a Dios y se mantuvieron fieles a su vocación, Dios les llenó de honores. Vemos el caso de Abraham que soportó por muchos años la falta de un hijo y el Señor le dio a Isaac. Vemos el caso de Job que perdió todos sus bienes e incluso sus hijos y Dios le recompenso al doble.

Vemos el caso de José que fue vendido como esclavo y luego ya en Egipto fue encarcelado injustamente, pero Dios lo convirtió en el vice gobernador de Egipto. A los que habitan con Dios y les ama Dios les promete que los colmará de honores.

7. Compromiso de larga vida

Dios quiere que sus hijos vivan mucho. No quiere para ellos una muerte repentina. Vivir con él y amarlo nos garantiza vivir mucho tiempo, bajo su bendición y su cuidado. Así fue la vida de todos los patriarcas.

8. Compromiso de disfrutar de su salvación

Dios le promete a sus hijos fieles que les mostrará su salvación. La palabra “salvación” procede del hebreo “yeshuah” y se utiliza en Éxodo 14: 13 en el contexto de la salvación que Dios proveyó a su pueblo cuando era perseguido por faraón.

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