Dedicarle a Dios un día a la semana con la actitud correcta

Dice la Biblia en Salmos 92: 1-3

Salmo. Cántico para el día de reposo. Bueno es alabarte, oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad cada noche, en el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa.

Introducción

El salmo 92 es una invitación para dedicarle a Dios un día a la semana como hemos visto en la introducción de esta hermosa plegaria. El salmista quiere que lo hagamos con la actitud correcta. Y quiere que lo hagamos así porque hacer algo de manera constante y permanente tiene el riesgo que se vuelva monótono y hasta mecánico.

Dedicarle a Dios un día completo tiene que hacerse de manera que pueda resultar de bendición y edificación. Prepararnos para entregarle a Dios que demanda un día es muy importante. El salmista nos ofrece en los primeros versos del salmo la actitud con la que se debe llegar a la cita con Dios.

Y una de las actitudes que más necesitamos para esta clase de eventos repetitivos y reiterados es la gratitud. La gratitud nos recuerda o nos hace recordar los beneficios recibidos. Evita que olvidemos lo que se ha hecho por nosotros o lo que otros han hecho por nosotros, en este caso Dios.

Con la actitud correcta hay alegría de dedicarle a Dios un día a la semana

A. Porque es bueno agradecer
1. Con alabanza
2. Con salmos cantados
3. Con anuncios
a) Sobre la misericordia de Dios
b) Sobre la fidelidad de Dios
B. Porque es bueno hacerlo con música

A. Porque es bueno agradecer

Es interesante notar que el salmo comience justamente con la palabra que más se repitió durante la creación. Desde el primer día hasta el quinto día, después de su obra creadora, la Escritura dice: “Y vio Dios que era bueno” Gén. 1: 4, 10, 12, 18, 21 y 25. En el sexto día, cuando creó al hombre, al final dijo que “era bueno en gran manera”. Gén. 1: 31.

Y justamente esa palabra “bueno” es con la que comienza nuestro salmo que hoy comenzamos a meditar. La palabra bueno procede de la raíz hebrea “towb”. Y tiene diferentes traducciones. Se traduce como “agradable”, “excelente”, “apropiado”, “benéfico”, “bienestar” y hasta como “generosidad”.

Cuando el libro de Génesis nos dice que lo que hizo Dios o creó es bueno nos esta diciendo que toda su creación es “agradable” y “apropiada”. Y al llamarnos a entregarle un día a Dios nos dice de entrada que es algo bueno, es decir es algo agradable y no se tiene porque convertir en una carga o una dificultad para nuestra existencia.

La frase “bueno es alabarte y cantar salmos a tu nombre, y anunciar por la mañana tu misericordia y tu fidelidad cada noche” es el marco inicial del salmo utilizado para el día de reposo y nos sirve para meditar así como Dios vio que todo lo que hizo en seis días era bueno, a nosotros nos corresponde imitarlo el día de descanso haciendo bien.

En el día de descanso los judíos debían hacer tres cosas para mostrar su gratitud e imitar a Dios que durante los seis días vio que todo era bueno y bueno en gran manera:

1. Con alabanza

La raíz hebrea de esta expresión es “dar gracias”, “confesar”. La actitud correcta con la que se debe llegar ante Dios es con gratitud. La gratitud es el reflejo de un corazón que sabe de donde proviene lo que tiene o lo que es. El día sábado los hebreos habrían de llegar con esta actitud para encontrarse con Dios.

La gratitud hace que nos acerquemos a Dios con sinceridad e integridad. Es el paso inicial para reconocer que todos los dones y dádivas que recibimos proceden de él. Que nada de lo que tenemos o poseemos tiene razón en nosotros mismo, sino que nace de la voluntad de Dios de bendecirnos.

La gratitud deviene en alabanza o se convierte en adoración cuando se presenta a Dios con todo el ser. Por eso muchas versiones traducen en lugar de gratitud, alabanza como la primera manera o formar de acercarse a Dios ese día.

2. Con salmos cantados

El día del shabat era y es un día de fiesta y por eso el llamado a cantar. El día de descanso o el día que se le dedica al Señor bajo ningún motivo debe ser un día de pesadez o de monotonía. Debía ser de mucha alegría por eso la razón de acercarse a Dios cantando porque se canta cuando uno esta alegre.

Los seres humanos fuimos dotados de una voz y una garganta con la finalidad de elevar nuestra voz ante Dios. El salmista usa para la palabra cantar salmos, la expresión hebrea “zamar”. Esta expresión, además de encerrar la idea de alguien que canta, también ofrece la idea de hacerlo con instrumentos musicales.

La palabra nos conduce irremediablemente a una celebración cargada o llena de algarabía. El día de descanso de ningún modo se debía convertir en un día en el que privara la tristeza o el desgano por encontrarse con el Creador.

3. Con anuncios del amor y fidelidad de Dios

Anunciar, proclamar, exaltar es una frase muy reiterada en el libro de los salmos y el día dedicado al Señor debe servir para anunciar dos verdades importantísimas: la misericordia y la fidelidad de Dios. El termino anunciar implica por el ese solo hecho hacerlo ante más de una persona. Un anuncio no se hace ante uno mismo, sino ante los demás.

Un anuncio es algo importante. Y el salmista nos dice que es bueno quienes le dan un día de su vida cada semana al Señor proclamen lo que Dios hace por ellos.

a). Por la mañana su misericordia

La palabra misericordia que aquí utiliza el original hebreo es “checed” que la Reina Valera traduce simplemente como misericordia y que algunas otras versiones sencillamente traducen como amor, pero la profundidad de la expresión va más allá de esas dos expresiones.

La palabra checed, comunica por supuesto el amor de Dios, pero intenso y prolongado o permanente si se quiere. La idea del término es el amor de Dios continúo o si se prefiere sin descanso. Es como quien comienza algo y no lo termina. Eso es lo que se anuncia en la mañana del día de descanso el amor ininterrumpido de Dios.

Ese amor constante que nos ayuda a vivir. Ese amor permanente que no nos abandona, cuando a pesar de palparlo claramente nosotros lo abandonamos. El día de descanso debía de servir para tener presente siempre que el amor o la misericordia de Dios es una acción que no tiene fin.

b). Por la noche su fidelidad

La palabra “fidelidad” que usa aquí el salmista procede del hebreo “emunah” que connota la idea de algo o alguien firme. Algo o alguien que no se mueve. Al referirse a Dios destaca su inamovilidad, es decir que siempre está mostrando su amor y compasión hacia quienes le invocan.

La fidelidad de Dios es una manera de llamar al hecho de que Dios se mantiene firme en lo que ha dicho, que no cambia, pues. En las noches del día de reposo los judíos recordaban y proclamaban justamente esa gran virtud de Dios de no cambiar ni olvidar sus grandes promesas para con sus hijos.

El día de descanso nos lleva a profundizar en esta verdad. Dios no cambia. Pablo lo resumía bien cuando escribió. “Si fuéremos infieles, el permanece fiel.” La fidelidad de Dios va más allá de lo que usted y yo hagamos. El siempre se va a mantener firme en lo que ha dicho y no se va a retractar.

B. Porque es bueno hacerlo con música

El verso tres del salmo 90 señala que la música que se debe cantar en el día de descanso debe ser tocada con tres instrumentos de cuerda: el decacordio o instrumento de diez cuerdas, el salterio y y el arpa. El salterio es un instrumento de cuerda semejante a la guitarra.

El salmista dice que con esos instrumentos se debe acompañar la adoración a Dios. Es muy interesante notar que la adoración a Dios es alegre y vivaz y que puede acompañarse de música, la cual juega un papel relevante en las reuniones que se hacían entre el pueblo judío, a quienes muchos acusan de tener reuniones aburridas.

Dedicarle a Dios un día no necesariamente implica pasar horas y horas sin hacer nada. Todo lo contrario la entrega de un día completo a Dios implica también tiempo de música para ayudarnos en nuestra exaltación al Creador.

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