Riquezas con angustia

Dice la Biblia en Proverbios 15: 16

“Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación.”

Me gusta la traducción con la que la versión Dios Habla Hoy presenta este pasaje: “Más vale ser pobre y honrar al Señor, que ser rico y vivir angustiado.” Una y otra vez la Escritura promueve, no la pobreza porque la pobreza puede llevar al hurto y eso deshonra al Señor, sino al contentamiento con tener sustento y abrigo.

En este pasaje el proverbista hace una revisión sobre el precio a pagar para obtener las riquezas y también sobre la factura que muchos tienen que pagar una vez que han llegado a tener muchos bienes materiales. La palabra turbación que usa el autor del texto se traduce también como angustia y problemas.

Y no es que las riquezas sean malas en si mismas. De ningún modo. Pero si para llegar a ellas se tiene que sacrificar la tranquilidad y la calma es preferible conformarse con lo poco que no es algo menor porque lo poco significa tener para comer y para subsistir. Lo poco no es pobreza, sino lo suficiente. El pan de cada día.

Sacrificar el temor de Jehová con tal de enriquecerse es el error más grave que los hijos de Dios pueden cometer porque implica renunciar a una vida piadosa y consagrada al Señor y el sometimiento a lo que dicte e imponga la codicia propia de quienes buscan a toda costa hacerse de dinero.

Lo que el autor de este Proverbios busca es que sus lectores puedan poner en una balanza la decisión de buscar la riqueza o contentarse con los suficiente. Si para hacerse de dinero se tiene que olvidar de principios y mandamientos de la Escritura es mejor no hacerlo porque lo único que se está haciendo es dirigirse a una vida llena de angustia.

En ese sentido siempre será mejor lo poco porque se conservará la tranquilidad y calma que son bendiciones que no se pueden adquirir por más recursos financieros que se tengan y están al alcance de todos aquellos que han puesto su esperanza y su confianza en Dios, sobre todo a la hora de elegir entre la riqueza y lo suficiente.

La Escritura siempre ante pone el bienestar mental de las personas, sobre el bienestar material. Una persona inmensamente rica sin paz y tranquilidad es en realidad una persona pobre. En cambio una persona que tiene solo lo suficiente, pero tiene paz y calma es inmensamente rica. Pidámosle a Dios que nos ayude a valorar esta diferencia.

Un comentario en «Riquezas con angustia»

  • el 16 enero, 2019 a las 07:42
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    Excelente. Pastor Porfirio Dios siga llenando de sabiduria su vida. Gracias por compartir . Dios le siga bendiciendo.

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