Tlahuelilpan y la Cartilla Moral

Porfirio Flores

Justamente seis días antes de la tragedia en Tlahuelilpan y pese a las críticas, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó en Chalco, Estado de México, la Cartilla Moral. El manifiesto, escrito por Alfonso Reyes, expone lo siguiente:

“La decadencia que hemos padecido por muchos años se produjo tanto por la corrupción del régimen como por la falta de oportunidades de empleo y de satisfactores básicos, como la pérdida de valores culturales, morales y espirituales.”

El presidente, es el único personaje que ha recorrido el país entero en tres ocasiones y conoce, como pocos, gran parte de los más de dos mil 400 municipios del país, por lo tanto tiene un diagnóstico claro de la situación nacional. La tragedia ocurrida el viernes pasado en Tlahuelilpan, Hidalgo es apenas el asomo de un México lleno de contrastes.

La muerte de casi un centenar de personas representa la combinación de los tres factores señalados en el documento antes mencionado: 1. La corrupción del régimen, 2. La falta de oportunidades de empleo y satisfactores básicos y 3. La pérdida de valores culturales, morales y espirituales.

En Tlahuelilpan de manera macabra esas tres circunstancias o condiciones se enlazaron y produjeron una tragedia que será difícil de olvidar, pues se ha instalado ya en el imaginario colectivo como un siniestro que desnudó la triste realidad nacional. 

Ver familias completas sustrayendo del gasoducto era una verdadera pena porque el peligro era evidente, pero verlos muertos y lesionados es todavía más doloroso porque el daño que sufrieron es una confirmación de que la sociedad mexicana ha perdido mucho de su sentido común. Parecemos instalados en la locura y la estupidez.

La Cartilla Moral es un intento, el último tal vez, para recuperar nuestra capacidad de cuidarnos, de respetarnos primero a nosotros mismos y luego como consecuencia respetar a nuestro prójimo. No es una intromisión en la vida de las personas porque ese documento no es obligatorio para nadie.

Consta apenas de 28 páginas y brevemente aborda 12 temas: La moral y el bien, El cuerpo y el alma, La civilización y la cultura, Respetos morales, Respeto a nuestra persona, La familia (padre y madre), La sociedad, La ley y el derecho, La patria, La sociedad humana, La naturaleza, El valor moral y dos resúmenes.

No se impone en la vida de nadie. No está coartando ninguna de las libertades . Lo único que pretende es que se medite en la necesidad que tiene México de ponerse de pie basado en principios y valores como la solidaridad, el respeto mutuo y el valor de la familia.

La Cartilla Moral es un llamado a la conciencia nacional para detener la degradación que se palpa cada día, en todo México. No es un dogma; es una invitación a pensar y repensar los valores que deben prevalecer no por otra razón, sino por la necesidad de preservarnos como sociedad.

Es posible rechazar el documento, pero lo que es impostergable es que los mexicanos reflexionen seriamente hacia donde se dirige el país. Es una reflexión para todos los ámbitos, para todas las clases: desde las privilegiadas hasta las menos favorecidas. Desde los gobernantes hasta los gobernados.

Lamentablemente la tragedia en Tlahuelilpan se ha presentado como el ejemplo más acabado de la crisis que vivimos, pero si queremos evitar más sucesos como ese, es necesario mirarnos a nosotros mismos y trabajar de nueva cuenta en la familia que será siempre la única capaz de formar ciudadanos responsables.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: