A través de esta foto revivo cada emoción: sobreviviente del Holocausto

Por Miriam Flores 

Una fotografía en blanco y negro, oculta por más de 35 años, muestra una escena escalofriante en el exterior del centro de matanza de Auschwitz-Birkenau.

Ahora, como parte de un albúm en el Museo de la Memoria del Holocausto en EU, es la única evidencia fotográfica que documenta el proceso de selección en ese campo de exterminio.

Si miras de cerca en la esquina inferior, entre miles de víctimas, Irene Weiss, de 13 años, busca a su hermana menor después de haber sido separadas en la fila durante la selección.

En un período de dos meses a partir de mayo de 1944, casi 425 mil judíos fueron deportados de Hungría a Auschwitz, incluyendo a Irene y su familia.

Al llegar, todos los judíos fueron despojados de sus pertenencias con la excepción de la ropa en su cuerpo. Irene recuerda vívidamente desprenderse de un abrigo diseñado especialmente para ella.

Luego pasaron por el proceso de selección: hombres en una línea y mujeres en otra. Las autoridades nazis seleccionaron rápidamente a los que se consideraban “sanos y capaces” y los que supusieron eran mayores de catorce años.

Para la mayoría, su destino se selló rápidamente: fueron enviados directamente a las cámaras de gas. Sin embargo, a pesar de ser menor de edad, Irene fue elegida para trabajos forzados. Ella cree que el abrigo y el pañuelo que le dio su madre la hicieron parecer más vieja de lo que era.

“Creo que sin esa bufanda, no me habrían elegido como adulto. Fue una extraña coincidencia”. Irene estaba separada de su madre y sus dos hermanos menores. Todavía en la fila para la selección, Irene se aferraba a su hermana menor, Edith. “Él [el guardia de las SS] me separó de ella y la envió a dónde fue mi madre. Yo no me moví, me quedé allí, paralizada, me quedé atónita … y aterrorizada de que me la arrebataran “.

Esa sería la última vez que Irene vería a su padre, a sus hermanos menores y a su madre. “Estaba absolutamente devastada porque, de repente, se rompió toda la idea de que la familia estuviera junta…”.

“He contado la historia de la llegada a Auschwitz, pero ahora puedo ver exactamente cómo sucedió, a través de esta foto revivo cada emoción. Me lleva de vuelta ”, narra hoy en día Weiss al recorrer el Museo diseñado para conmemorar a las miles de víctimas como ella y su familia.

Hoy en el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, es más que necesario detenernos y reflexionar sobre lo ocurrido hace más de 70 años.

Pero no podemos honrar la memoria de los que ya no están sin conocer sus historias a profundidad, o mínimo tener un atisbo de lo que fue su paso por esta tierra, de las circunstancias que rodearon su perecer y lo que eso representa en nuestra propia vida.

Leyendo al escritor judío Amos Oz (1939 – 2018) aprendí que para recordar respetuosamente a las millones de víctimas hay que ser claros y precisos sobre lo que padecieron. El Holocausto se repetirá nuevamente si no somos capaces de reconocer las señales de racismo y discriminación, si no somos sensibles ante el padecimiento del otro.

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