Jairo y su esposa

Dice la Biblia en Marcos 5: 40

“…Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.”

Los milagros de Jesús fueron siempre sorprendentes y los efectuó de las más diversas maneras. Nunca hubo un patrón similar. El único caso de un niño o niña sanada fue justamente el de la hija de Jairo, uno de los más importantes hombres de la sinagoga de Capernaum.

En este milagro Jesús tomó al papá y la mamá o si se quiere al esposo y a la esposa para que estuvieran presentes en esta maravillosa obra. Pudo haber orado desde que vio a Jairo que lo fue a buscar, pero no. Jesús decidió ir a la casa de este prominente hombre de la sociedad judía para resucitar a su pequeña hija.

A los 12 años la niña había muerto y el pesar y la tristeza de la pérdida de una niña conmocionó a la familia y vecinos de Jairo. Pero el Señor se dirigió a la casa de ellos para regalarles el más grande milagro que unos padres pueden tener en la existencia: ver con vida a sus descendientes.

Cristo quiso e hizo el milagro frente al esposo y la esposa para dejar constancia de que los hijos forman parte de la vida matrimonial y ambos son corresponsables al 50 por ciento cada uno o al 100 por ciento de lo que sean los hijos. Esposo cumpliendo con la parte que le corresponde de la maternidad y la esposa cumpliendo con su parte también.

La vida matrimonial conlleva la crianza de los hijos que muchas veces no esta exenta de situaciones difíciles como las que enfrentó Jairo y su esposa. Los problemas por más grandes que sean en una pareja siempre tendrán solución si se acercan a Jesús para pedirle que intervenga.

A Jairo ya no le importó lo que la gente de Capernaum pudiera pensar al haber buscado a Jesús. El Nazareno empezaba a provocar división y conflicto entre los judíos porque algunos lo aceptaban gustosamente como un maestro que venía del cielo y otros también empezaban a rechazarlo.

Como quiera, Jairo hizo que Jesús llegara a su casa y de esa manera logró superar un problema que parecía destinado a afectar a su matrimonio. Jairo y su esposa nos enseñan que con Jesús podemos superar cualquier clase de dificultad por más complicada que parezca.

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