La mejor canción

Dice la Biblia en Cantares 1: 1

“Cantar de los cantares, el cual es de Salomón.”

Con estas nueve palabras en la versión Reina Valera 1960 comienza el libro dedicado a hablar del amor entre un hombre y una mujer. Este volumen de la Escritura ha tenido a lo largo de la historia un tratamiento desvirtuado. Algunos lo evitan en la iglesia porque algunas frases son abiertamente eróticas, otras sonrojan y muchas más son muy íntimas.

Para deshacerse de estos inconvenientes muchos lectores lo han “espiritualizado” o lo han “alegorizado”. Los primeros en hacerlo fueron los judíos que vieron en ese texto no el amor entre un hombre y una mujer, sino entre Dios e Israel. La iglesia siguió ese camino y enseñó que Cantares hablaba del amor de Cristo hacia su iglesia.

Pero las figuras literarias contenidas en el libro hacen difícil una interpretación de esa naturaleza. Es más sencillo hablar del amor entre un hombre y una mujer. Desde el comienzo “oh, si él me besará con los besos de su boca” pasando por “mi amado es para mí como un manojito de mirra entre mis pechos” hasta “tu ombligo como una taza redonda”.

El nombre completo del libro es “El cantar de los cantares”. En hebreo es “Shir Hashirim”.

Su traducción debería ser el “mejor canto” o “el más grande canto” o el más importante canto” o si se gusta su nombre podría ser “la mejor canción” o “la más importante canción”.

El amor entre un hombre y una mujer es la mejor canción en este mundo. Pero no cualquier hombre y mujer, sino el esposo y la esposa. El amor entre los consortes constituye para Dios la mejor canción que se puede escribir. El amor entre ellos debe ser un canto, un canto que lleva al éxtasis.

La inclusión del Cantar de los cantares en la Biblia nos dice mucho. Nos habla de un Dios que conoce los sentimientos y las emociones de sus creaturas. No señala un Creador que aprueba la relación de pareja y que ve en ella el medio para que la vida emocional de sus creaturas alcancen su realización.

El amor de pareja es el mejor canto en este mundo. Esa es la canción que Dios quiere que entonen sus hijos. Una canción que los emocione, que los haga disfrutar y pasar bien los días de su vanidad sobre esta tierra. El esposo y la esposa son quienes pueden cantarle al amor, a su amor.

El amor entre los esposos será siempre el más grande de los cantos que puede haber porque su relación esta aprobada por Dios. Fuera de esa relación, es difícil cantar la mejor canción. Se cantará de dolor, de sufrimiento y tristeza, pero no de emoción y alegría. La mejor canción la cantarán los esposos que han madurado el amor que comenzó con una mirada.

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