El esposo debe amar a su esposa

Dice la Biblia en Efesios 5: 28

“Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.”

El matrimonio cristiano tiene roles muy bien definidos. Actitudes que corresponden únicamente a la mujer y acciones que corresponden exclusivamente al varón. Pablo menciona ambas porque el matrimonio es una institución donde se debe equilibrar siempre las funciones de los consortes.

A los maridos Pablo les pide que amen a sus esposas y para ilustrarlos de como debe ser esa clase de amor les dice que las deben amar como ellos aman su propio cuerpo que resulta un esplendido ejemplo porque los hombres y también las mujeres, cuidan el cuerpo con singular interés.

Si el cuerpo tiene hambre se le procura alimento. Si el cuerpo experimenta frío, se le abriga y cubre. Si siente calor se le refresca. Nadie en su sano juicio lo maltrata, todo lo contrario lo cuida y protege y así justamente el esposo debe obrar con su esposa. Atención y cuidado siempre.

El esposo debe entender que la indiferencia a las necesidades de su esposa reflejan egoísmo y el egoísmo nunca beneficiará la vida en pareja al igual que desatender las necesidades del cuerpo acarrearán pronto alguna enfermedad o malestar y por ello se debe hacer a un lado esta clase de actitudes.

El esposo tiene el deber de amar a su consorte y la medida para conocer cuanto esta cumpliendo con este mandamiento es mirando como cuida su cuerpo y como lo protege de las inclemencias del tiempo. Debe esforzarse por procurar el mejor estado para su esposa y entonces le estará expresando a su conyugue cuanto la ama.

Pablo remata esta verdad con esta declaración: “El que ama a su mujer, así mismo se ama”. Al amar a nuestra esposa nos estamos amando nosotros mismos.

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